Por: El Expediente
15 de septiembre de 2025
El departamento del Cauca fue escenario de una violenta ofensiva el domingo 14 de septiembre, con 14 acciones armadas atribuidas a disidencias de las FARC que golpearon a la Policía Nacional y al Ejército en municipios del norte y occidente de la región.
Los ataques, que incluyeron ráfagas de fusil, lanzamiento de explosivos y la instalación de cilindros en vías clave, se concentraron entre las 04:59 y las 09:54 horas, dejando un agente policial fallecido, dos heridos y daños estructurales en una subestación. Las autoridades han intensificado operaciones para retomar el control territorial en una zona marcada por la escalada de violencia en el suroccidente colombiano.
La Policía Nacional reportó ocho acciones, de las cuales siete fueron hostigamientos simultáneos ejecutados por el Frente Dagoberto Ramos, una estructura del Estado Mayor Central de las disidencias de las FARC activa en el norte del Cauca.
En Corinto, se registraron dos episodios: uno iniciado a las 04:59 horas, que se prolongó hasta las 08:30 sin bajas, y otro esporádico a las 09:54 horas sin novedades.
En Silvia, Miranda, Toribío y Caloto, los hostigamientos comenzaron a la misma hora inicial y se extendieron entre una hora y 40 minutos y las 08:30 horas, consistiendo en ráfagas de fusil sin víctimas reportadas.
En Caldono, las detonaciones fueron intermitentes, sin incidentes significativos.
El ataque más letal tuvo lugar en El Carmelo, corregimiento rural de Cajibío, donde presuntos integrantes del Frente Jaime Martínez lanzaron artefactos explosivos y dispararon ráfagas de fusil contra la subestación de Policía.
El enfrentamiento dejó como saldo la muerte del patrullero David Fabián Rodríguez Navarro y heridas a dos uniformados, además de daños considerables a la infraestructura policial. Residentes de la zona describieron escenas de pánico, con familias resguardándose en viviendas e iglesias durante más de una hora de fuego continuo, mientras audios de los agentes revelaban solicitudes urgentes de refuerzos ante el asedio.
El Ejército Nacional enfrentó tres hostigamientos adicionales por parte del Frente Dagoberto Ramos.
En la base La Estrella de Toribío, se reportaron disparos de arma de fuego sin consecuencias.
En Corinto, las bases La Cominera y Quebrada Seca sufrieron ataques esporádicos, igualmente sin bajas. Los partes oficiales confirmaron que las tropas mantuvieron sus posiciones sin registrar víctimas.
Paralelamente, tres actividades de apología criminal alteraron la movilidad en el Cauca.
En la vereda La Agustina de Santander de Quilichao, un cilindro fue instalado sobre la vía Panamericana. Otro apareció en el trayecto entre Silvia y Jambaló, y tres más en la ruta Piendamó-Morales.
Estos artefactos, marcados con símbolos de las disidencias, no detonaron, pero obligaron al cierre temporal de carreteras y generaron alertas entre la población civil.
El director de la Policía Nacional, general Carlos Fernando Triana, condenó los ataques en su cuenta de X, destacando la pérdida del patrullero Rodríguez Navarro y las heridas de sus compañeros. El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, calificó el hecho como una «pérdida irreparable» y prometió que no quedará sin respuesta, anunciando el despliegue de refuerzos en la región.
Estos ataques terroristas se enmarcan en un contexto de disputas territoriales en el Cauca, donde el Frente Dagoberto Ramos y otras disidencias compiten con el ELN por el control de economías ilícitas, según alertas recientes de la Defensoría del Pueblo.
Las autoridades mantienen operaciones activas para neutralizar a los responsables, mientras la situación permanece bajo estricta vigilancia.




