Por: El Expediente
El 16 de octubre, en el centro comercial La Vela, en la isla de Margarita, la marca colombiana de moda Studio F abrió la primera de las siete tiendas que prevé tener en Venezuela hasta 2027. Siguen Sambil Maracaibo, el 5 de noviembre; Sambil Barquisimeto, el 19 de noviembre, y el centro comercial Cerro Verde, en Caracas, el 5 de diciembre. Tres más llegarán durante 2027. La inversión supera los US$2 millones, según STF Group, la compañía propietaria, que además proyecta exportaciones colombianas por unos US$4 millones al año desde 2027.
El anuncio ocurre en una semana en la que Colombia y Venezuela hablan de negocios en voz alta. En Cúcuta, la Cámara Colombo Venezolana y la Gobernación de Norte de Santander reunieron a funcionarios y empresarios de ambos países en el cuarto Gran Encuentro de la Frontera. Allí se oyó, grabado desde la residencia oficial en Caracas, el mensaje del embajador de Colombia en Venezuela, Jorge Jaller Jaramillo, que habló de una frontera de 2.219 kilómetros que «no divide, sino que une» y propuso una plataforma binacional y una zona franca conjunta para un mercado de 83 millones de personas.
Jaller, abogado con maestría en administración de empresas, trabajó cerca de 18 años en el Grupo Éxito, donde fue director de ventas y operaciones, gerente de gestión comercial textil y gerente corporativo de la marca. El presidente Abelardo de la Espriella lo designó el 20 de julio, en reemplazo de Milton Rengifo, y el gobierno venezolano le concedió el beneplácito el 26 de agosto. Es, por trayectoria, un embajador de comercio: su primera presentación pública como designado fue una charla sobre el intercambio entre los dos países en el congreso de la ANDI, en Cartagena, y su hoja de ruta hasta 2028 fue recibida por los empresarios como una señal de seriedad.
Fuentes de El Expediente cercanas a la misión diplomática afirman que Jaller, aún en calidad de designado, sostuvo conversaciones previas con la marca y con sus aliados en Venezuela, y que desde su llegada ha venido facilitando el camino para que las empresas colombianas regresen con confianza. El regreso de Studio F, dicen, es uno de los primeros resultados de esa gestión.
La cronología pública permite precisar el alcance de esa afirmación. El plan de Studio F para Venezuela se conoció el 15 de abril, tres meses antes de la designación de Jaller: tres tiendas simultáneas en Margarita, Maracaibo y Barquisimeto, de la mano de Grupo Gina, un operador con más de 70 años en el país, que gestiona las marcas Vélez, Lili Pink y Saint Jacks. Lo que cambió después fue la dimensión. Caracas se sumó a la lista, el plan pasó de tres a cuatro aperturas en 2026 y se añadieron tres para 2027. Ni la compañía ni los textos que difundió mencionan al embajador, de modo que el peso de su gestión en esa ampliación es algo que solo la empresa puede confirmar.
La marca no llega de cero. Studio F entró a Venezuela en 2011 y fue reduciendo su presencia; en 2021 volvió con una alianza con la multimarca Fashion Store Caracas. Las aperturas de 2026 son, según Modaes, su regreso oficial al comercio minorista del país, bajo el modelo de franquicia. Grupo Gina, por su parte, proyecta superar los cien establecimientos en Venezuela con la incorporación de la marca colombiana.
Las cifras muestran la escala real de la noticia. Frente a un intercambio bilateral que los gremios proyectan en cerca de US$1.600 millones al cierre de 2026, los US$4 millones anuales de exportaciones que calcula STF Group son una fracción pequeña. Su valor es otro: es la señal de una empresa que compromete inversión y abre siete tiendas en un comercio que pasó de más de US$7.000 millones en 2008 a US$222 millones en 2020 y hoy intenta recuperarse.
«Esta no es una apertura más: es el inicio de un nuevo capítulo para la marca en Venezuela», dijo el presidente de STF Group, Carlos Alberto Acosta Hazzi. El grupo prevé extender el modelo de franquicias a Centroamérica y el Caribe.




