Por: Duván Idarraga
Aunque parezca absurdo, el gobierno Petro, próximo a completar dos años en el poder, aún culpa de los males que acaecen al país a gobiernos anteriores y especialmente al del Presidente Iván Duque; tema que es divulgado por sus aliados en redes sociales y por miembros de su equipo.
Recientemente el señor Petro cuestionaba al presidente Iván Duque por el incremento de la deuda externa del país;omitiendo, con mala intención, las circunstancias que llevaron a ese mayor endeudamiento y que obedecieron, sustancialmente, a la necesidad de atender adecuadamente la crisis económica y social generada por la pandemia; medidas y acciones que se ejecutaron para mantener a flote la economía, como efectivamente se logró (recordemos que el PIB de Colombia en 2021 fue del 10.6%, cuando en 2020 fue del -7%). Petro oculta, en cambio, que en sus dos años de gobierno la Deuda Externa del país ha crecido US$ 9.728 millones (9.3%) de acuerdo a cifras del banco de la República a abril de 2024 (pasó de US $104.643 millones en diciembre de 2022 a US $114.371millones a abril de 2024); lo más inquietante, no hay una justificación valedera para dicho incremento (como unapandemia u otro evento catastrófico).
Otra cosa en la que ha sido bueno el gobierno Petro es en hacer anuncios, de buscar consensos, de propender por la reactivación económica, de querer mejorar la confianza inversionista, de buscar la industrialización, etcétera. Lastimosamente, se queda solamente en eso, no hay acciones, ni medidas. Al contrario, sigue en su ataque frontal y desbordado al sector empresarial;adicionalmente, la pésima ejecución presupuestal en temas de inversión nada ha aportado a la economía del país que sigue estancada; para rematar, están llevando a cabo un recorte de $20 billones en inversiones por parte del Estado. Igualmente insiste en sus nefastas reformas que generan aun más incertidumbre.
Dicen que las comparaciones son odiosas, pero en este caso es inevitable. Durante el gobierno Duque y como un mecanismo para inyectar recursos y dinamizar la economía después de la pandemia, se generó un plan de inversiones por parte del Estado junto a la empresa privada de más de $150 billones que sinduda fueron decisivos para sacar al país del estancamiento y llevarlo al resultado del crecimiento que obtuvo en el 2021 de más del 10% en el PIB.
Pareciera que nadie en el gobierno fuera consciente del nefasto desempeño económico del país; que el crecimiento del 0.3% del año 2023 y del 0.7% en el primer trimestre del 2024, no sirven; todo lo contrario, se vuelven un lastre para el crecimiento de nuestra economía. Por otro lado, se mantienen los perversos resultados en el sector industria, prácticamente todo un año cayendo; el sector comercio lleva 18 meses endecrecimiento; el sector vivienda sigue con cifras en rojo; las ventas de vehículos caen mes a mes; la Inversión Extranjera Directa (IED) disminuye; lo único que sube en este gobierno es el gasto público, el derroche y la corrupción, estos si de manera exponencial.
Además, es un gobierno que entrega mensajes contradictorios: A Luis Carlos Reyes, Director de la DIAN, responsable de la pésima gestión del recaudo de impuestos y de no haber cumplido las metas en la materia, fue premiado nombrándolo en el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo; se premia la mediocridad.
Tampoco ayuda a generar confianza inversionista y buscar que los resultados económicos se puedan revertir, el anuncio de una nueva reforma tributaria; un exabrupto, por donde se mire. Ni que hablar de los escándalos de corrupción del gobierno: Se han dilapidado más de $2 billones entre los robos de la UNGRD, los sobre costos en Colpensiones y los líos en la Agencia Nacional de Tierras. El derroche desbordado de los recursos del erario tampoco disminuye: Siguen los viajes suntuosos por todo el mundo, del presidente, su esposa, la vice y otros funcionarios, siempre con grandes comitivas. Por el lago del gasto los mensajes son pésimos: No se detiene la creación de cargos, de embajadas, de consulados, de dependencias. Absolutamente contradictorio, el gobierno expone que necesita más recursospero nada de lo anterior se detiene. Los colombianos que pagamos impuestos, ni las empresas, estamos en condiciones de pagar más impuestos; debe hacerse un minucioso y exigente recorte en la burocracia, el derroche y los gastos del Estado, el gobierno debe dar ejemplo.
El panorama económico del país es tan complejo que hasta el Departamento de Estado de los Estados Unidos, en undocumento oficial, hace una evaluación sobre el clima de inversión en Colombia a partir de los resultados del crecimiento de la economía del país; por supuesto, destaca el bajo resultado del crecimiento del PIB en el 2023; adicionalmente, menciona la disminución del 25% en la inversión y el clima empresarial en deterioro, aspectos que han contribuido a la desaceleración del crecimiento del país. La conclusión del documento es que no considera Colombia como un destino atractivo para la inversión extranjera de sus nacionales.
Tampoco ayuda a la reactivación económica la caída de la inversión privada en el país, que presenta uno de sus más bajos resultados con relación al PIB en muchos años; hoy no llega al 11% del mismo, hace algunos años prácticamente la cifra era del doble. Si miramos los resultados de la Inversión Pública, la situación es aún más grave: Son los resultados más Bajos en muchísimos años y adicionalmente, como ya he mencionado, se han generado recortes de $20 billones . Frente a la Inversión Extranjera Directa (IED), en el primer trimestre del 2024 cae un 16%.
Reitero, todo lo anterior es muy complejo; sería manejable si se observara por parte del gobierno una estrategia clara,estructurada, contundente que generara confianza inversionistatanto en colombianos como en extranjeros; que se percibiera un verdadero interés en revertir estos malos resultados y reactivar la economía. Tristemente, es todo lo contrario, son pocos los anuncios frente al tema y finalmente se quedan en eso; no hay realizaciones, ni estrategias, ni programas. El gobierno Petro sigue con el freno de mano al fondo. Todo indica que el cambio que aplicó este gobierno fue la reversa, así es imposible.




