• Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Contacto
lunes, noviembre 2, 2026
16 °c
Bogota
El Expediente
  • Iniciar Sesión
  • Inicio
  • Ciudadanas
  • Corrupción
  • Opinión
  • Video
  • Redes
  • DATO El Expediente
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Ciudadanas
  • Corrupción
  • Opinión
  • Video
  • Redes
  • DATO El Expediente
El Expediente
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Expediente
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio Corrupción

La apuesta de Cepeda con Aída Quilcué: un símbolo de revancha histórica que huele a revanchismo armado

por El Expediente
marzo 14, 2026
en Corrupción
Tiempo de leer:4 mins read
0
La apuesta de Cepeda con Aída Quilcué: un símbolo de revancha histórica que huele a revanchismo armado
181
COMPARTIDAS
307
VISITAS
Compartir en FacebookCompartir en WhatsappCompartir en TwitterTelegram

Por: El Expediente

Iván Cepeda Castro inscribió su candidatura presidencial con Aída Marina Quilcué Vivas como fórmula vicepresidencial y lo hizo con toda la pompa simbólica que el Pacto Histórico sabe desplegar: una mujer indígena nasa, senadora del MAIS, exconsejera mayor de la ONIC y viuda de Edwin Legarda, abatido por el Ejército en 2008.

La narrativa oficial la presenta como “heredera de la resistencia” y “voz de los pueblos originarios”. Pero cuando se mira con detenimiento el trasfondo histórico y político, lo que emerge no es un gesto de reconciliación, sino una jugada calculada que revive viejos rencores, glorifica legados armados y pone en el centro del poder a alguien cuya biografía está profundamente marcada por la confrontación violenta contra el Estado.

Primero, el mito familiar. Aunque Quilcué aclaró en Blu Radio que no es nieta directa de Manuel Quintín Lame, el Pacto Histórico y el propio Cepeda han permitido —y en algunos casos alentado— que se difunda la idea de que ella es su “heredera espiritual”.

Quintín Lame, líder nasa de principios del siglo XX, organizó comunidades para recuperar resguardos y fue perseguido por las élites terratenientes del Cauca, entre ellas Guillermo León Valencia, abuelo de la senadora Paloma Valencia. Ese enfrentamiento histórico entre el líder indígena y el político conservador de Popayán se ha convertido en el eje narrativo de la campaña: una supuesta “venganza generacional” que hoy enfrentaría a la “nieta simbólica” de Quintín Lame contra la nieta real de Valencia.

El problema es que esa lectura romantiza una historia mucho más turbia. Tras la muerte de Quintín Lame en 1967, su figura fue apropiada por el Movimiento Armado Quintín Lame (MAQL), guerrilla indígena que entre 1984 y 1991 realizó tomas armadas, acciones conjuntas con disidencias de las FARC y dejó un saldo de violencia en el norte del Cauca, incluyendo bajas de soldados y civiles.

Aunque el MAQL se desmovilizó en 1991, su legado simbólico sigue vivo en sectores que ven en la lucha armada una forma legítima de “recuperar tierras”.Aída Quilcué carga además con el asesinato de su esposo Edwin Legarda en 2008.

El Estado reconoció responsabilidad en 2018 y pidió perdón público, pero versiones de inteligencia militar y judicial de la época —incluidas interceptaciones y testimonios en procesos de Justicia y Paz— señalaron que Legarda tenía vínculos operativos con estructuras de las FARC en el Cauca. Quilcué ha convertido ese dolor en bandera política: una crítica permanente al Ejército y al uribismo, una defensa cerrada del proceso de paz y una alianza inquebrantable con el petrismo.

Elegirla como fórmula vicepresidencial no es solo un guiño indígena; es una declaración de que el Pacto Histórico está dispuesto a llevar al segundo cargo de la nación a alguien cuya trayectoria personal y política está íntimamente ligada a la confrontación armada contra el Estado.Cepeda, defensor histórico de presos políticos de las FARC y promotor de la Jurisdicción Especial para la Paz, sabe perfectamente lo que hace.

Al poner a Quilcué a su lado no busca solo votos en el Cauca o en la circunscripción indígena: busca enviar un mensaje explícito a la oposición, al uribismo y a sectores militares. Es una provocación simbólica que dice: “Aquí estamos los que resistimos, los que perdimos familiares en la guerra, los que venimos del lado de la lucha armada convertida en política”.

En un país donde todavía hay miles de víctimas de secuestros, masacres y atentados de las FARC, esa apuesta genera más división que unidad.

Paloma Valencia, por su parte, representa exactamente lo contrario: la continuidad de una tradición conservadora caucana que ve en las movilizaciones indígenas y en la “paz total” una amenaza al orden establecido.

La confrontación entre ambas no es solo política; es un choque de narrativas sobre quién tiene derecho a hablar en nombre del Cauca: ¿los herederos de la guerrilla indígena o los descendientes de las élites que la combatieron?

El resultado de esta fórmula Cepeda-Quilcué será, sin duda, una de las apuestas más polarizantes de 2026. Para algunos, representa justicia histórica y reparación.

Para muchos otros, es la institucionalización del revanchismo, la glorificación de legados armados y la profundización de heridas que el país aún no ha cerrado.

Cepeda sabe que está jugando con fuego. La pregunta es si Colombia está dispuesta a pagar el precio de esa apuesta.Los hechos históricos, los legados familiares y las biografías hablan por sí solos.

Para estar muy atentos: lo que se avecina en el Cauca —y en el país— no es solo una elección; es la continuación de una guerra simbólica que lleva más de cien años.

(Visitas Totales 275 )
Tags: Aida QuilcueFARCIván CepedaQuintin Lame
Compartir72EnviarTweet45Compartir
El Expediente

El Expediente

¿Quieres Apoyarnos?


 

Popular

  • Carlos Suárez: el estratega que creó la marca del Tigre Abelardo, la campaña más potente de la historia política en Colombia

    Carlos Suárez: el estratega que creó la marca del Tigre Abelardo, la campaña más potente de la historia política en Colombia

    2554 Compartidas
    Compartir 1022 Tweet 639
  • Desenfreno en el hotel Boutique Betel durante estadía de Petro en La Guajira: encontraron condones y drogas en el piso y materia fecal en las paredes

    1806 Compartidas
    Compartir 722 Tweet 452
  • Montería ya tiene vuelo directo a Panamá: lo que cambia para Córdoba

    27 Compartidas
    Compartir 11 Tweet 7
  • Alcohol, Tusi y Ketamina en la Casa de Nariño: ¿Puede un presidente gobernar bajo el efecto del trago y las drogas?

    315 Compartidas
    Compartir 126 Tweet 79
  • De la Carta de Leyva a Pigalle: El Expediente detalla la noche loca Petro y Morris en el Barrio Rojo de París

    990 Compartidas
    Compartir 396 Tweet 248
Tweets by EIExpedienteCol

Facebook

Recomendado

El día que Rafael Correa indultó a 3 mil presos vinculados con el narcotráfico

El día que Rafael Correa indultó a 3 mil presos vinculados con el narcotráfico

3 años atrás
Sigue el mito de la medicina cubana

Colombia rechaza la anarquía y la destrucción

6 años atrás
El Expediente

Dirección: Carrera 19A # 84 - 29 oficina 502
Teléfono: 3132161175
Contáctenos: info@elexpediente.co

Nuestro compromiso es con la verdad.

Secciones

  • Ciudadanas (142)
  • Corrupción (953)
  • DATO El Expediente (528)
  • Opinión (3.623)
  • Postconflicto (32)
  • Redes (9)

Redes

  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Contacto

El Expediente Todos los derechos reservados © 2022

¡Bienvenido de nuevo!

Inicie sesión en su cuenta

¿Olvido su contraseña?

Retrieve your password

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Iniciar
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Ciudadanas
  • Corrupción
  • Opinión
  • Video
  • Redes
  • DATO El Expediente

El Expediente Todos los derechos reservados © 2022

Ir a la versión móvil