Por: Fernando Alvarez
Hecha la ley hecha la trampa, parece ser el refrán que se acomoda al dedillo para describir lo que ha pasado en esta contienda electoral en todos los sectores que pujan por colocar el reemplazo del presidente izquierdista Gustavo Petro en el 2026.
En el bloque de la izquierda, incluida su extrema, le dieron la patadita de la buena suerte a Gustavo Bolívar y lo sacaron de taquito de la consulta del Pacto Histórico. El propio tocayo, al que ama con fervor, comenzó tempranamente a ponerle la zancadilla y a exponerlo públicamente al ridículo. Luego le hicieron conejo a María José Pizarro a quien la llevaron a declinar su aspiración presidencial con la promesa de que seria la cabeza de la lista al senado, para luego darle ese premio de consolación a Carolina Corcho por haber sido la segunda votación en la consulta. A ambos les tocó tragarse los sapos y asumir que en todas partes se cuecen habas.
Irónicamente estos dos candidatos eran los dos principales alfiles de Petro y quienes más se la habían jugado por su jefe, pero así paga el diablo a quien bien le sirve, les dirían sabiamente sus abuelas. A Daniel Quintero le hicieron lo propio y su candidatura fue literalmente reseteada gracias a la guerra sucia interna y ante la desconfianza que generaba este saltimbanqui de nuevo tipo entre los petristas pura sangre. Algunos quedaron felices porque Quintero se vio obligado a renunciar, ya que nunca lo sintieron de los suyos. Por mucho que en el petrismo se proclamen como amplios, incluyentes o participativos, hay temas de crudeza política que los delatan. Los líderes del partido querían que Quintero se autodestruyera y a fe que lo lograron. Él había apostado a que su nombre caía bien en Palacio y que el Ministro del Interior, Armando Benedetti lo veía con buenos ojos, pero estaba lejos de conocer la verdadera catadura de su propia cuerda política .
Pero como Benedetti juega siempre a dos bandas también le apuesta a Roy Barreras, además han utilizado con finura de relojero el sanbenito de que Quintero estaba cuestionado por los organismos de control para que el exalcalde patinara en sus propias cascaritas hasta el punto que terminó autoexcluyéndose. El petrismo se debate entre el pragmatismo, del “todo vale” y el purismo. Por ejemplo el ministro Armando Benedetti piensa que el Pacto Histórico no debe perder el poder y para eso no importaría sí llega alguien de izquierda pura o radical como Cepeda o algún cercano a Petro como Quintero o Barreras. Para él eso es lo mismo. Pero parte del grupo político, como Bolívar y otros exmiembros del gabinete, que fueron calificados como sectarios por el propio jefe de Estado, prefieren dejar la “constancia histórica” de que le apostaron a una candidatura coherente con su programa e ideología.
Pero si por la izquierda llueve por la derecha no escampa. A María Fernanda Cabal se la volvieron a hacer y la bajaron del bus de la victoria cuando todo el mundo cantaba que ganaría la consulta interna del Centro Democrático. El primer torpedo se lo puso Miguel Uribe Londoño, el padre del candidato asesinado Miguel Uribe Turbay, quien quiso entrar casi a las patadas a heredar el puesto de su hijo. Sin ocultar su bronca con María Fernanda por haber sido ella quien llamó la atención cuando Miguel Uribe Turbay desequilibraba, con la evidente aquiescencia de su padre, la competencia partidista haciendo gala de un desbordado poder económico. Turbay sustituto intentó maniobrar la consulta y terminó echado del partido por el propio Alvaro Uribe Vélez. Pero todo indica que su juego no terminó allí, al quedar desenmascarado cuando pretendió saltearse las reglas del partido y le pidió casi a hurtadillas a Abelardo de la Espriella ser su fórmula vicepresidencial a cambio de renunciar a la candidatura para apoyarlo. Abelardo lo delató con Uribe y este se refugió en la candidatura de Juan Carlos Pinzón, que recién aparecía en el escenario con muchos apoyos burocráticos, pero sin votos, y quien ni corto ni perezoso lo acogió para poder tener algo que contar.
Y con la ayuda de unos venezolanos que giran alrededor de la Consultora Santo Ángel graduados en los vericuetos de la manipulación política y que se le habían metido por los ojos a Turbay Londoño, sabotearon la encuesta promovida por el Centro Democrático para que esta no favoreciera a María Fernanda Cabal, la apuesta obsesiva de Miguel Turbay. Lester Toledo, conocido por sus discutibles prácticas y sus intrigas para generar resultados adversos, dijo en una reunión en Madrid, después de asistir a Oslo a la premiación del Nobel de la Paz de María Corina Machado, ante venezolanos de gente de Leopoldo López, Miguel Enrique Mejía, Antonio Ledezma, Oscar Moncada y otros exmilitantes de ADECO, que eso ya estaba decidido y no iba a ser María Fernanda, ya que todo estaba arreglado para que fuera Paloma Valencia, afirmaba con tal contundencia que parecía que supiera de primera mano que la decisión ya la había tomado José Obdulio Gaviria con la aprobación de Manuel Santiago Mejía.
Esta versión de los hechos ha generado una especie de desbandada de uribistas cercanos a María Fernanda Cabal hacia Abelardo de la Espriella, pero ella decidió honrar su palabra y su compromiso de apoyar a quien resultara la ganadora. Sin embargo, pidió claramente que se publicara la auditoría de la encuesta, al tiempo que José Félix Lafaurie envió al presidente Alvaro Uribe mensajes de urgencia para que hubiera claridad, a los que Uribe respondió indignado “Yo no soy tramposo”. Aún así Lafaurie piensa que Uribe no participaría de un juego turbio o algo parecido, pero no descarta que algunos de sus cercanos sí. De hecho, envió un extenso derecho de petición a Gabriel Vallejo, director del partido con el ánimo de que se aclaren ciertas especulaciones y rumores, para no afectar la credibilidad del Centro Democrático.
Ahora falta que surja el juego sucio entre los candidatos de la Gran Consulta, donde se ubican todos aquellos que quieren contarse, pero sin Abelardo y que comiencen a aparecer las acciones de Lezter Toledo para que no sea Vicky Dávila la favorecida, sino que sea Juan Carlos Pinzón, porque no de otra forma tendría sentido haberle hecho el cajón a María Fernanda Cabal. El problema va a ser que como en este caso hay muchos más ojos que los del propio Centro Democrático va a quedar muy difícil que se la hagan a Paloma Valencia sí ella es la favorecida en la consulta del 8 de marzo. Mientras Abelardo se crece ante el espectáculo infantil de la derecha excluyente y al mismo tiempo Iván Cepeda se infla por ser ya el escogido de Petro con licencia para jugar solo, los demás todavía tienen un par de meses para agarrarse de las mechas y para que florezcan las jugadas que intenten ardides para que el candidato de Juan Manuel Santos y Lester Toledo sea el que domine el escenario en la consulta de marzo.




