Por: Andrés Villota Gómez
En octubre del 2024, después de vender casi un millón de entradas a $250 dólares americanos, en promedio, para ver sus conciertos en los Estados Unidos y Canadá, la canta-autor colombiana, Shakira, anunció que cancelaba la totalidad de sus catorce (14) conciertos, que se iban a realizar en noviembre y diciembre del 2024, porque «la gira en Norteamérica ahora requiere de estadios y más fechas para poder llegar a más de ustedes, por lo que ha sido trasladada a mayo de 2025». Traslado es un eufemismo para cancelo.
Shakira, agradeció la comprensión por los cambios, sin anunciar que iba a devolver la totalidad del dinero, como corresponde, a los que habían comprado entradas, ilusionados con poder asistir en el 2024 y no, ciento ochenta días después. A los engañados fanáticos, se les había dicho que los conciertos iban a iniciar, fijo, seguro, el 2 de noviembre del 2024 en Palm Desert, California.
Luego, en Lima, Perú, se fue a comer ceviche, de noche, un error de comensal principiante porque el ceviche se come hasta el mediodía, que el pescado y los mariscos están frescos. Eso le produjo dolor de estómago y, obvio, fue el motivo principal para cancelar su concierto que debía dar el 16 de febrero del 2025.
A través de un comunicado, Shakira no anunció que iba a devolver la plata, pero dijo que fijo, seguro, se va a presentar hasta dentro de doscientos setenta y dos días después, es decir, el 15 de noviembre del 2025. Además, de querida y de buena gente y de contentillo, dijo que se presentará, también, fijo, seguro, el domingo 16 de noviembre del 2025.
“Mis hijos estaban emocionados por conocer Medellín, y yo por reencontrarme con ustedes y compartir todas las sorpresas que les tenía preparadas”, dijo Shakira en X para avisar que, cancelaba su concierto en Medellín, Colombia, por motivos que “no están en manos de ella o de su equipo de producción”, tampoco devolvió la plata de las entradas pero, eso sí, aseguró que fijo, fijo, pronto encontrará una nueva fecha para que se realice la presentación.
La productora encargada de organizar los conciertos de Shakira en Colombia, informó que la estructura del escenario sufrió daños durante el montaje y que esto arriesga a la artista, su staff y al público, y que “lo más importante es la seguridad de todos”.
El supuesto concierto que se iba a realizar el 24 de febrero del 2025, quedó en veremos, sin que le devolvieran la plata a los que compraron la boleta para poder ver el show que no ha sido reprogramado, aún.
“Las mujeres ya no lloran. World Tour” llegó a su cancelación número diecisiete (17), en Santiago de Chile, Chile, porque, dizque, “durante el proceso de montaje del show programado para el día de hoy (2 de marzo del 2025) en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, nos hemos encontrado con inconvenientes técnicos ajenos a la artista y su producción que impiden el correcto desarrollo del concierto, ya que el suelo donde iría el escenario se encuentra desnivelado”.
El mismo modus operandi en todas las diecisiete veces: venta total de la boletería pagada de contado y por adelantado, cancelación del concierto solo pocas horas antes del horario programado, publicación de un comunicado con una disculpa chimba, trucha, tonta, sin devolución del dinero pagado por los fanáticos, reprogramación de la fecha del concierto con la incertidumbre que se repita alguna indigestión, limitaciones en el aforo del lugar, un problema logístico o un desnivel en el piso.
Money never sleeps (El dinero nunca duerme), es un viejo y conocido refrán. El dinero, la plata, la guita, no duerme, no se queda quieto, siempre está invertido generando rendimientos, ese dinero, por ejemplo, que pagaron un montón de personas en diferentes partes del mundo para poder entrar a ver un concierto de Shakira.
Mientras tanto, todos los cientos de millones de dólares americanos que pagaron los fanáticos seguidores de Shakira, entraron a engrosar las abultadas arcas de la cantante barranquillera, mientras la incertidumbre se apodera de todos los que, hoy, están sin plata y sin concierto.




