• Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Contacto
domingo, agosto 16, 2026
16 °c
Bogota
El Expediente
  • Iniciar Sesión
  • Inicio
  • Ciudadanas
  • Corrupción
  • Opinión
  • Video
  • Redes
  • DATO El Expediente
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Ciudadanas
  • Corrupción
  • Opinión
  • Video
  • Redes
  • DATO El Expediente
El Expediente
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Expediente
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Secuestrado político

por El Expediente
agosto 23, 2020
en Opinión
Tiempo de leer:2 mins read
0
Secuestrado político
1.1k
COMPARTIDAS
1.1k
VISITAS
Compartir en FacebookCompartir en WhatsappCompartir en TwitterTelegram

Por: Tomas Uribe y Jerónimo Uribe

Álvaro Uribe es una nueva víctima de esta realidad que nos quieren imponer.

La majestad de la justicia es la consecuencia de la majestad de jueces, y ellos no son infalibles. La psicología conductual ha probado que los jueces no son ajenos a fallar instintivamente, a racionalizar en sus providencias sus afinidades o antipatías. Sufren, como todos, de sesgos cognitivos que nublan su racionalidad. Por lo anterior, tenemos el deber de cuestionar sus decisiones. Esto no puede ser descartado como amenaza institucional. No se puede cercenar el debate tildándolo de polarización. La polarización no la generan los discursos, sino los hechos, en este caso una detención preventiva, que para revestirla de aparente sofisticación necesitó mil quinientas páginas. Solo algo inexplicable requiere tantas páginas.

Pero esas son formas, nos preocupan los hechos. El proceso se ha filtrado sistemática y selectivamente a periodistas que llevan años creando un clima de opinión de odio hacia Uribe. Nace de unos chats de Cepeda con Monsalve, principal testigo, que no fueron aportados con idoneidad técnica y que Cepeda borró.

¿Qué supuesta víctima borra evidencia del delito que la afecta? Cepeda visitó más de 11 veces a Monsalve en la cárcel, y una fundación beneficiaria de sus aportes le giró más de 12 millones. Barceló interceptó 22.000 comunicaciones de Álvaro Uribe “por error” y, aun así, Reyes basa toda la decisión en inferencias; no pudo encontrar ninguna orden directa de un ilícito. Compulsa copias contra los testigos a favor de Uribe; ¡sin haber juzgado a Uribe, coacciona a todos los testigos a su favor!

Nos duelen estos hechos porque hemos sido testigos de una trayectoria intachable. El 7 de agosto de 2002, Álvaro Uribe tomó posesión como presidente, el primero avalado por firmas ciudadanas y después de una contundente victoria en primera vuelta. Ese mismo día llovieron sobre el Palacio de Nariño pipetas bomba de las milicias urbanas de las Farc. Ocho años después, más de 50.000 guerrilleros y paramilitares se habían desmovilizado, la cúpula de las Auc estaba detenida y las Farc eran un reducto de cartel sin ninguna resonancia política.

La última década, Álvaro Uribe se jugó su credibilidad advirtiendo sobre los riesgos del galopante socialismo del siglo XXI.

Recordamos las miradas incrédulas de algunos que pensaban que era una simple estrategia electoral. El tiempo le ha dado la razón. Hoy, el chavismo está incólume en Venezuela y las Farc, impunes en Colombia. Siguen negando el reclutamiento y la violación sistemática de menores. Nunca entregaron información valiosa para desmantelar las fuentes de financiación de sus disidencias. No han revelado verdad absoluta sobre masacres y crímenes tan abominables como los de El Nogal, Bojayá, la familia Turbay Cote, las víctimas de la Corporación Rosa Blanca o el rapto de Emanuel, el hijo de Clara Rojas, que tanto negaron. Tampoco han dicho quiénes fueron sus adalides en la política.

Álvaro Uribe es una nueva víctima de esta realidad que nos quieren imponer. “Uribe vs. las instituciones” es un planteamiento falaz sobre quien siempre ha estado del lado de la democracia. Quienes amenazan las instituciones son aquellos sentados en el Congreso sin pagar un solo día de cárcel a pesar de sus atrocidades. Desde allí, con alias Tornillo, celebran su promisorio futuro en 2022.

TOMÁS Y JERÓNIMO URIBE MORENO

(Visitas Totales 592 )
Compartir718EnviarTweet163Compartir
El Expediente

El Expediente

Deje un comentario

¿Quieres Apoyarnos?


 

Popular

  • Un director del DNP con las botas puestas en el territorio: quién es Julián Buitrago

    Un director del DNP con las botas puestas en el territorio: quién es Julián Buitrago

    27 Compartidas
    Compartir 11 Tweet 7
  • Vuelve la vieja escuela: con el linaje de ‘Los Sabios de la Inteligencia’, Serrano, Naranjo y Vargas retoman el control de la Policía Nacional

    45 Compartidas
    Compartir 18 Tweet 11
  • Roni Kaplan, el portavoz de Israel que llegó a Colombia: de la guerra en Gaza a rescatista en Cali tras el terremoto

    21 Compartidas
    Compartir 8 Tweet 5
  • El parque que Grupo Argos donó a Puerto Colombia terminó en manos de un particular, pese a que la Superintendencia reconoce que es zona verde inalienable

    26 Compartidas
    Compartir 10 Tweet 7
  • Ángela María Mora: de la JEP a RTVC

    321 Compartidas
    Compartir 128 Tweet 80
Tweets by EIExpedienteCol

Facebook

Recomendado

Parte de tranquilidad

José Félix Lafaurie Rivera

6 años atrás
El penoso legado de Carrillo

Legítima defensa contra el terrorismo

5 años atrás
El Expediente

Dirección: Carrera 19A # 84 - 29 oficina 502
Teléfono: 3132161175
Contáctenos: info@elexpediente.co

Nuestro compromiso es con la verdad.

Secciones

  • Ciudadanas (116)
  • Corrupción (887)
  • DATO El Expediente (518)
  • Opinión (3.580)
  • Postconflicto (32)
  • Redes (9)

Redes

  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Contacto

El Expediente Todos los derechos reservados © 2022

¡Bienvenido de nuevo!

Inicie sesión en su cuenta

¿Olvido su contraseña?

Retrieve your password

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Iniciar
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Ciudadanas
  • Corrupción
  • Opinión
  • Video
  • Redes
  • DATO El Expediente

El Expediente Todos los derechos reservados © 2022

Ir a la versión móvil