Por: El Expediente
A través de una explosiva carta enviada a las directivas del partido, el entorno de la senadora María Fernanda Cabal condiciona su permanencia y solicita una escisión que le permita fundar su propia colectividad política.
La unidad del Centro Democrático atraviesa su crisis más profunda. En una misiva de 32 puntos dirigida a Gabriel Vallejo, director del partido, y con copia al expresidente Álvaro Uribe, se formalizó el malestar de la senadora María Fernanda Cabal por lo que califican como un proceso «adulterado» y carente de legalidad en la elección de Paloma Valencia como candidata presidencial.
Una ruptura por «irregularidades fácticas y morales»
La carta, suscrita por José Félix Lafaurie, detalla un minucioso recuento de supuestas anomalías. Entre las denuncias más graves destaca la presunta manipulación de las encuestas realizadas por las firmas chilenas CADEM y Panel Ciudadano. Según el documento, existiría evidencia de que los resultados fueron «adulterados» para favorecer a Valencia, desplazando a Cabal, quien según reportes internos recibidos por su equipo, habría liderado la intención de voto.
El texto señala directamente a figuras clave dentro del engranaje del partido, como Lester Toledo, Nubia Stella Martínez y José Obdulio Gaviria, de participar en el «acomodo de fechas y resultados» que terminó en la «expulsión de facto» de la aspiración de Cabal.
Cuestionamientos legales a las encuestadoras
Uno de los puntos más críticos de la misiva es el cuestionamiento a la validez legal del proceso. Se denuncia que las firmas encargadas de las encuestas no estaban inscritas en el Registro Nacional del Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que las inhabilitaría para realizar estudios con efectos electorales en Colombia.
Asimismo, señalan la inexistencia de contratos formales y una preocupante vulneración en el tratamiento de datos personales de los más de 4.800 miembros del Colegio Electoral del partido.
El pedido: Escisión y nueva colectividad
A pesar de la dureza de las acusaciones, la postura de Cabal no busca impugnar la candidatura de Paloma Valencia —a quien aseguran apoyarán—, sino lograr una ruptura institucional definitiva y amistosa.
»No queremos continuar en el Centro Democrático. Sentimos que no tenemos espacio», reza la carta. Bajo esta premisa, solicitan formalmente una «salida DIGNA» mediante la figura de la escisión.
El objetivo es claro: que María Fernanda Cabal pueda llevarse sus banderas y su base electoral para conformar una nueva agrupación política, manteniendo su personería jurídica y actividad parlamentaria sin las restricciones de su actual partido.
Trayectoria y legado en juego
El documento recuerda el peso electoral de la senadora, destacando sus más de 200.000 votos en 2022 y su papel fundamental en la consolidación de la identidad del partido desde 2014.
Lafaurie, actuando en nombre de Cabal, enfatiza que, tras años de lealtad y sacrificios personales —incluyendo amenazas de muerte por parte de grupos armados—, el partido ha decidido «prescindir» de su liderazgo a través de mecanismos poco transparentes.
Se espera que esta solicitud sea debatida en la próxima Convención Nacional del Centro Democrático, donde se definirá si el partido permite el nacimiento de la nueva fuerza política de Cabal o si la crisis desemboca en una batalla legal ante las autoridades electorales.




