Por: Juan José Gómez
El colombiano o la colombiana que esté pensando en votar por el candidato comunista Iván Cepeda Castro el próximo 31 de mayo, posiblemente no se ha dado cuenta de que ese voto es contra la democracia colombiana.
¿Cuáles son las razones para esta afirmación?
1ª.-Cepeda es el producto de una educación comunista como que sus padres Manuel Cepeda Vargas y Yira Castro, sus primeros maestros, fueron comunistas y contribuyeron a contagiar con ese terrible virus no solo a su hijo sino a muchos colombianos ingenuos o resentidos.
2ª.-Iván cursó estudios en estados comunistas tales como Cuba, Checoslovaquia y Bulgaria. Si se suma lo que aprendió en su propio hogar, en los países tras la cortina de hierro y en la satrapía cubana, tendremos una visión completa y certera del comunista integral.
3ª.-En la agitada vida de Iván en Colombia, siempre ha mostrado su ser comunista, tanto en sus acciones como en sus discursos de congresista.
4ª.-Los amigos y/o socios o conmilitones de Iván fueron y son comunistas convictos y confesos. Quieren, desde hace muchos años, convertir a Colombia en una patria comunista.
5ª.-No solo son amigos y asociados los comunistas actuantes en política colombiana sino una ralea mucho peor: los guerrilleros de las Farc y posiblemente de otras tendencias socialistas en sus diversas expresiones. Los computadores de Raúl Reyes y su asociación pública con varios dirigentes narcoterroristas así lo comprueban.
6ª.-Sus continuas visitas a cárceles en Colombia y el extranjero, disfrazadas de defensa de los derechos humanos atestiguan una actitud procomunista, casi siempre dirigida a conseguir falsos testigos contra el expresidente Uribe, quien, como líder de la real democracia de nuestro país y obstáculo insalvable contra la penetración comunista, ha sido el principal destinatario del odio visceral que Cepeda siente por la democracia informada representada por Uribe.
7ª.-Lo que Cepeda ha dicho o querido decir en esta agitada campaña presidencial del año 2026, o es decididamente doctrina comunista o tiene elementos comunistas. Cepeda como presidente haría del estatismo un método para gobernar, porque es un fiel representante del antiguo principio comunista: Todo por y para el estado y su representante el gobierno. De lo cual se desprende que el dinero, la salud, las pensiones, la educación, el trabajo, la cultura y hasta la alegría, serían manejadas por él, si es presidente y por tanto representante del estado.
8ª.-Cepeda es un continuador del funesto régimen petrista. No solo continuador, sino que lo aumentaría y lo haría más odioso en su fobia contra el sector privado. De manera que los colombianos, tal como sucedió en Venezuela, pero con mayor intensidad y daño, seríamos las víctimas de este peso insoportable.
Existen muchas otras razones para no querer a Cepeda como nuestro presidente por cuatro o quién sabe cuántos más años. Las que se han anotado en esta columna son tal vez las más significativas. Como consecuencia de ellas, salta a la vista una pregunta importantísima:
Con tales antecedentes, ¿usted, lector amigo, votaría por Iván Cepeda Castro para presidente de Colombia?




