Por: El Expediente
El coronel del Ejército Jorge Hernán Triviño Charry busca un puesto como agregado militar en Paraguay en el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, según fuentes de la Casa de Nariño que consultó El Expediente. Las mismas fuentes advierten que el oficial tiene asuntos sin resolver. Los documentos de la Fiscalía, de la Policía Nacional y del Ejército a los que tuvo acceso este medio los confirman: una noticia criminal activa por concusión en Barranquilla y tres trámites abiertos en el Ejército, entre septiembre de 2024 y febrero de 2025, por abuso de autoridad y acoso, todos relacionados con su paso por la Segunda Brigada.












La noticia criminal lleva el número 080016001256202500007 y figura como activa, en etapa de indagación, en la Fiscalía 59 Seccional de la Unidad de Administración Pública, Justicia y Otros, de Corrupción Administrativa, en Barranquilla. El delito registrado es concusión, el del artículo 404 del Código Penal, que sanciona al servidor público que abusa de su cargo para constreñir o inducir a otro a dar o prometer dinero o cualquier utilidad indebida. El historial del caso en la consulta de la Fiscalía muestra que el 2 de abril de 2025 pasó de un fiscal de intervención temprana a un fiscal de conocimiento, y que el 3 de abril y el 15 de mayo hubo actividad investigativa.
Ese 15 de mayo, a las 11:36 de la mañana, la fiscal del caso firmó una orden a la policía judicial. La dirigió a la Dirección de Investigación Criminal de la Policía Nacional y le dio treinta días para obtener, en la Oficina de Talento Humano del Ejército, el listado del personal adscrito a la Segunda Brigada que trabajaba en la oficina de control de comercio de armas, con nombres, cargos, tiempo de permanencia, direcciones y teléfonos, incluidos el jefe de Estado Mayor y segundo comandante de la brigada. También ordenó pedir el listado de los vehículos asignados o registrados al esquema de seguridad del coronel, con placa, marca, color y conductores.
Dos meses después, la policía judicial seguía reclamando esos datos. El 14 de julio de 2025, el grupo de investigaciones internas para la Fuerza Pública de la DIJIN le escribió a Talento Humano del Ejército para pedirle esa misma información con carácter urgente, «a fin de dar cumplimiento a lo ordenado por la Fiscalía 59 Seccional de Barranquilla». El documento está marcado como información pública reservada. Los papeles no dicen qué respondió el Ejército ni qué se encontró.
Tampoco explican cómo se conectan la oficina de armas y los vehículos con el delito. Lo que muestran es que la Fiscalía pidió datos sobre el esquema de seguridad del coronel y sobre el personal de una oficina de la brigada en la que él era el segundo comandante. No hay imputación ni citación a audiencia en lo que ha visto El Expediente. En la orden y en la carta de la DIJIN el apellido aparece como Triviño Chávez, con la misma cédula; los documentos del Ejército lo escriben Triviño Charry. Coinciden el cargo, la brigada y la ciudad.
En el Ejército, los registros son tres y van de atrás hacia adelante. El primero es un derecho de petición recibido el 12 de septiembre de 2024 por el canal de atención al ciudadano de la Ayudantía General y firmado con el nombre de Juana de Arco, con motivo «abuso de autoridad». Afirma que el coronel dejó sin oficina a la capitana que ocupa el cargo de psicóloga militar y de género, porque consideraba que no necesitaba la privacidad que él sí necesitaba; que tomó dinero para eliminar una oficina y ajustarla a sus necesidades, teniendo ya una oficina propia como jefe de Estado Mayor; y que a la asesora jurídica de la brigada «pone cara de susto» cuando él se le acerca. Quien escribe da a entender que la habría acosado. El texto está mal escrito y a veces incompleto, y no hay manera de saber quién lo envió.
El segundo es un informe fechado el 15 de octubre de 2024, con sello de confidencial, dirigido a la Oficina de Género del Ejército. Habla de «casos de acoso sexual laboral» atribuidos al coronel, quien «tiene contacto físico con varias mujeres que trabajan dentro de la institución», entre ellas las de la oficina del CEFAM y de otras dependencias de la brigada, «como roces, palmaditas, abrazos sin consentimiento de la persona». Dice que «ya se han hecho varios documentos por estos inconvenientes pero nadie da una solución» y recomienda una misión de trabajo de la Oficina de Género. Lo firma una mujer cuyo nombre este medio no publica.
El tercero es una queja radicada el 1 de febrero de 2025 con el número 1146988 y asignada a la Primera División, por la misma persona que firmó el informe de octubre. El motivo registrado es «corrupción» y la solicitud, «acoso laboral por el señor CR Jorge Hernán Triviño Charry», que trabaja en el cantón militar Paraíso de Barranquilla. La ficha, que tiene fecha de vencimiento del 24 de febrero, aparece «en trámite». El derecho de petición de septiembre, también.
Las fuentes de la Casa de Nariño sostienen que un oficial con ese expediente no debería llegar a una agregaduría, el cargo con el que Colombia se representa militarmente ante otros gobiernos, y temen que su nombramiento choque con el discurso de seguridad e integridad de la Fuerza Pública con el que gobierna De la Espriella. Los documentos no registran una decisión disciplinaria ni judicial contra el coronel en ninguno de los cuatro expedientes. Registran, en cambio, que la Fiscalía lo tenía en la mira en mayo y todavía pedía información en julio, y que las quejas en su contra llevan más de un año en trámite.




