Por: Duván Idarraga
En mi reciente columna, que titulé “Resultados desastrosos en sectores claves de la economía,”mencionaba que no se conocían los resultados del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre; pero que el mismo estaría directamente afectado por el comportamiento de tres sectores (Construcción, Comercio y Minero Energético) que son altamente relevantes para el crecimiento económico del país. La información delDANE sobre la materia me dio la razón, cómo escribí al final de esa columna, se dio lo anunciado por la exministra Vélez: El decrecimiento llegó.
El Producto Interno Bruto (PIB) en el tercer trimestre del año 2023 decreció el 0,3%; si comparamos con igual periodo del año 2022, donde el resultado fue un crecimiento de 7,4%, encontramos que hay una disminución absoluta de 770 puntos porcentuales que equivalen a un decrecimiento del 104,05%. El hecho de que sea una cifra negativa es bastante grave,además, al compararlo con igual periodo del año anterior resulta más que preocupante.
Por sectores encontramos que Industria decrece un 6,2%; Comercio, tanto por mayor y el menor, decrece 3,5%; Construcción decrece 8%, Administración Pública, Defensa, Educación y Salud crece 5,3%; Actividades Artísticas y de Entretenimiento crece 4,9%; Actividades Financieras y de Seguros crece 1,6%; Explotación de Minas y Canteras crece 3,5%;Agricultura y Ganadería crece 1,8%; Información y Comunicaciones decrece 1,2%; Actividades Inmobiliarias crece 1.8%; actividades Profesionales y Científicas decrecen 0,8%.
Ha sido mi costumbre creer en las estadísticas del DANE; como dije en una entrevista reciente, no me cuadran las cifras de desempleo, porque los tressectores de mayor aporte a esta variable como son Construcción, Industria y Comercio decrecen significativamente durante este año y por ello no me resulta razonable que la cifra de desempleo haya bajado. Ahora, me llama la atención el resultado deMinas y Canteras que crece un 3.5%, cuando se sabe a partir de cifras de la industria, que en la actividad petrolera hay un decrecimiento importante en actividades de exploración y explotación (los taladros en actividad han caído un 25%), además de la importante disminución en los ingresos para el país por exportación de hidrocarburos (US$5.301 millones a septiembre -año corrido-); no encuentro coherencia en estas cifras. En cuanto a la Administración Públicaque crece el 5.3%, pregunto ¿cómo se logra este resultado? Si ha sido recurrente la baja ejecución presupuestal de las entidades del gobierno.
También genera inquietud el dato del crecimiento de las actividades inmobiliarias del 1.8%; como lo mencioné en mi reciente columna, las cifras de CAMACOL en el sector son muy inquietantes con decrecimientos en ventas del 57% en Vivienda de Interés Social; adicionalmente, se han publicado estudios en diferentes medios de comunicación donde hablan que la actividad inmobiliaria y el precio de la vivienda ha tenido un efecto negativo importante en el último año, precisamente por la incertidumbre que se observa en el país.
Para agravar la situación en los temas económicos, no resultan convenientes los cuestionamientos del señorPetro respecto a la Regla Fiscal; mecanismo creado desde el 2011 que ha servido a diferentes gobiernos para tener controlado el déficit fiscal y para que suspolíticas se ajusten a la misma. Además, ha servido como mensaje de confianza ante inversionistas nacionales y extranjeros y ante el mercado financiero en general. Que hable negativamente de la Regla Fiscal genera mayor incertidumbre y podría afectar la percepción de riesgo del país y puede conllevar una disminución en la calificación, aumentando los costos de deuda para Colombia y restringiendo el acceso a nuevos recursos de empréstitos para el Gobierno.
Tampoco resultaba conveniente para las perspectivaseconómicas del país, que el señor Petro culpe a la política monetaria del Banco de la República de los resultados del PIB; sin considerar y mucho menos modificar, las acciones que su equipo de gobierno viene realizando desde su posesión y que son las que realmente han tenido un impacto muy negativo en la confianza inversionista del país con las repercusiones en los resultados del decrecimiento que estamos observando en diferentes sectores.
Por donde se mire, el resultado del PIB del tercer trimestre es pésimo para la economía del país. Sigo considerando que la mayor preocupación frente a lo que sucede está, por un lado, con la inactividad, baja gestión y deficiente ejecución presupuestal del gobierno; por otro lado, la falta de políticas claras que incentiven las actividades económicas.Adicionalmente, con su marcada tendencia a cuestionar al sector privado en lugar de buscar consensos y trabajar mancomunadamente; aspectos que enrarecen el ambiente de confianza e inversión para el país.
Nada de lo anterior ayuda al desarrollo económico deColombia; todo lo contrario, lo afecta de manera considerable. Lo más grave, no sé percibe intención del gobierno en modificar sus acciones, sus anuncios y ni mucho menos su visión de país; lo que necesariamente conllevará a que el resultado del PIBdel 2023 sea mucho peor de lo esperado; incluso, ya el Banco de la República anunció un ajuste en su perspectiva de crecimiento para este año: Pasó del 1,5% a principio del año al 0,9% en la actualidad.




