A pocos meses de abandonar la Casa de Nariño, el presidente Gustavo Petro firmó el decreto 0563 del 1 de junio de 2026, mediante el cual oficializa el ascenso al grado de Teniente Coronel del Ejército Nacional de su edecán, el hasta hoy Mayor Sammy Hernesto Rodríguez Lemus. La promoción del oficial perteneciente a su círculo de seguridad inmediato se concretó a pesar de que sobre él pesa un pliego de cargos formal por conductas relacionadas con acoso sexual.
El expediente disciplinario que cursa contra Rodríguez Lemus documenta presuntos actos de hostigamiento en los que el uniformado habría utilizado su posición de poder y su superioridad jerárquica para realizar acercamientos y exigencias de connotación sexual no consentidas contra una subalterna. La gravedad de las denuncias iniciales llevó a la Procuraduría General de la Nación a formular el respectivo pliego de cargos procesal, una etapa que evidencia la existencia de material probatorio y testimonios suficientes para avanzar en el juicio disciplinario.
Sin embargo, esta situación jurídica y el peso de las acusaciones no fueron impedimento para que el gobierno saliente y el Ministerio de Defensa avalaran su continuidad y promoción en el escalafón militar. El ascenso de oficiales con investigaciones activas por delitos contra la integridad y formación sexual contraviene directamente las normativas internas de evaluación y los discursos oficiales de la actual administración sobre la protección a las mujeres y la política de cero tolerancia frente a las violencias basadas en género dentro de la Fuerza Pública.
La firma de este decreto deja en el ambiente un mensaje de impunidad institucional, demostrando que el Ejecutivo priorizó la cercanía del edecán presidencial y su permanencia en el anillo de seguridad por encima de la gravedad procesal de los señalamientos que hoy lo tienen respondiendo ante los órganos de control disciplinario.




