El video dura poco más de cinco minutos. Daniel Mendoza Leal, abogado y autor de la serie Matarife, aparece con los ojos enrojecidos, ahogado en llanto y dirige su reclamo a Iván Cepeda, el candidato que representaba. Con la voz entrecortada y roto emocionalmente se despachó contra Cepeda: «Usted nos escupió en la cara, usted nos vendió al aceptar. No entiendo cómo fue a hacer eso sabiendo que nos robaron», dice. En lugar de atacar al ganador, acusa de traición a su propio candidato.
En medio de esa intervención, Mendoza menciona una coordinación concreta: «Lo habíamos empelotado todos: Coronell, Bejarano, Guillén y yo». Esa frase identifica a Daniel Coronell, Ramiro Bejarano y a Gonzalo Guillén como parte del grupo que, durante meses, trabajó de manera compartida en la recolección y difusión de una campaña de guerra sucia y fakenews contra Abelardo De La Espriella.
Mendoza agrega que ese material no se utilizó. Según su relato, desde el equipo de Cepeda respondieron que el lenguaje era «muy violento». Reclama que no se señaló directamente como narcotraficante al narcotraficante, paramilitar al paramilitar ni ladrón al ladrón. El arsenal quedó sin emplear.
Iván Gallo, analista y columnista cercano a Cepeda desde 2017, también rompió el silencio. Acusó al candidato Cepeda de haber llamado a las directivas del medio donde trabaja para pedir su despido. «Llamaste a un medio en el que trabajo para pedir mi cabeza», afirmó.
Mendoza no es el único que ha llorado a moco tendido. En el discurso de Cepeda posterior a su derrota se observa a su jefe de debate Maria Fernanda Carrascal ahogada en lagrimas, en otro video que circuló en las redes sociales se observa Susana Muhamad llorando y Gonzalo Guillén también apareció lanzando insultos, al borde del llanto, contra el electo presidente, el Tigre De La Espriella. La derrota de Cepeda y la salida de Petro les sacó lagrimas a los mas salvajes activistas disfrazados de periodistas.




