Por: Duván Idarraga
Se han conocido recientemente nuevos indicadores de actividades productivas del país que reafirman los deficientes resultados de la economía colombiana en el año 2023 y que se suman a los pésimos números en los sectores de Industria y Comercio.
Por el lado de las exportaciones colombianas, según informes del DANE, a noviembre del 2023 se habían generado un total deUS$4,151,8 millones y que representan un 9% de caída al compararlos con los US$4.562.2 millones de noviembre del 2022. Si hacemos la comparación en el periodo acumulado enero a noviembre del año 2023, encontramos que el total de las exportaciones es de US$45,097.4 millones y que representan una caída del 13.7% frente a igual periodo de 2022, donde las exportaciones totales llegaron a los US$52,268 millones; es decir, una caída de US$7.170,6 millones.
De ese total de las exportaciones es necesario destacar que combustibles e industrias extractivas tienen una caída del 19.7%, pasando de US$29,299.5 millones en el periodo enero anoviembre del 2022; a solamente US$23,531 millones en igual periodo del 2023. Aquí es necesario igualmente mencionar que este sector representa, en el periodo enero a noviembre de 2023, el 52,18% del total de exportaciones de Colombia; mientras que en el acumulado de enero a noviembre del 2022 era del 56,06%.
En varias ocasiones lo he mencionado y lo reitero; dada la decisión del actual gobierno de acabar con esta industria, ¿de dónde se piensan reemplazar los más de US$23.000 millonesanuales que representan sus exportaciones para el país? ¿Con qué sectores, en qué plazo, bajo cuales programas y o estrategiasse piensan suplir los recursos que aporta el sector de combustibles e industrias extractivas a la economía del país y a las finanzas públicas de la nación? ¿El equipo técnico del Ministerio de Hacienda ha proyectado el estado del Déficit Fiscal una vez se extingan completamente los recursos de la industria, como lo ha definido el gobierno Petro? ¿Cómo piensan compensar los ingresos de la Nación para que el Déficit no se dispare a niveles incontrolables?
Por el lado del sector de la construcción los resultados son más inquietantes de lo que se había mencionado anteriormente. De acuerdo con cifras de CAMACOL las ventas de vivienda registran una contracción del 45.3% en 2023, pasaron de vender 237.405 unidades en 2022, a 130.851 en 2023; incluso, es peor resultado que el de 2020, en plena pandemia, cuando se comercializaron 204.419 unidades. El resultado de 2023 es el peor en la última década, un logro de las decisiones del gobierno Petro para el sector vivienda.
Lo anterior, sin duda, como consecuencia de las erradas políticas que ha planteado el gobierno Petro frente al sector: Las modificaciones innecesarias y muy dañinas al programa MI CASA YA; la demora en asignar fondos y la insuficiencia de los mismos para suplir las necesidades de subsidios de cuota inicial,entre otras cosas, han generado una gran incertidumbre entre los compradores que los ha llevado a un desistimiento importante de negocios. Si a esto sumamos el impacto en la compra de vivienda, generado por el incremento en las tasas de interés (tema que debió ser compensado con una política de subsidios de tasa mucho más agresiva y oportuna por parte del gobierno)implicó que miles de familias colombianas no pudieron acceder a los recursos y por ende debieron desistir de su interés de adquirir vivienda, con las graves consecuencias sociales y económicas para el país.
Otro sector donde las medidas adoptadas por el gobierno Petro ha tenido un efecto muy negativo es la industria textil. Dado que el incremento de los aranceles planteados por el gobierno Petro a finales del 2022 en un 40%, con la excusa de proteger la producción nacional, ha tenido como consecuencia uncrecimiento importante de contrabando en el sector. De acuerdo con cifras de ANALDEX, el mayor valor de los aranceles ha traído como consecuencia un incremento del 30% del contrabando. Es necesario recordar que en el momento en que el gobierno planteó este incremento, fueron varios los expertos en la materia que advirtieron que sería contraproducente; el tiempo les dio la razón.
Por el lado de la comercialización de vehículos nuevos durante del año 2023 el resultado es más que inquietante: Solo se vendieron 186.222 unidades, representando una caída de76.016 unidades que equivalen al 28,9% versus el año 2022,cuando se vendieron 262.238 unidades. En este sector es importante mencionar que el dato del año 2023 está incluso por debajo al año 2020 cuando se vendieron 188.391 unidades,pero recordando que fue el año más complicado por efecto de pandemia. Si nos vamos años atrás, encontramos que el único periodo donde se logra una cifra inferior a la del 2023 corresponde al año 2009 cuando se vendieron 185,128 unidades; en el año 2021 fueron 250.272, mostrando que el año 2023 es uno de los peores en la última década.
Por un lado, el tema de incremento en tasas de interés ha generado esta caída; por otro, sin desconocerlo, el incremento en los niveles de desconfianza e incertidumbre ligados a las acciones y decisiones del gobierno Petro que han contribuido a que muchas personas se abstengan de hacer este tipo de inversiones.
Los resultados mencionados reafirman la desaceleración económica del país; por donde se mire, es un panorama muy desolador; peor aún, no se observa por parte del equipo económico de gobierno una estrategia para enfrentarla, es todo lo contrario: El señor Petro y sus ministros insisten en atacar al empresariado, los culpan hasta de la inflación. Adicionalmente, continúa la amenaza de una nueva reforma tributaria justificada, esta vez, por el Ministro Jaramillo para cubrir las necesidades financieras de la reforma a la Salud que sigue sin aval financierodel Ministerio de Hacienda. Están apagando el fuego de la desaceleración económica con gasolina, nada bueno para Colombia saldrá de ahí.




