Los resultados del 31 de mayo dibujaron un mapa que ninguna encuesta había anticipado con precisión. No es solo un resultado electoral — es un retrato de las dos Colombias que se enfrentarán en la segunda vuelta del 21 de junio.
Abelardo de la Espriella dominó los departamentos del centro y la zona andina del país. En Antioquia obtuvo 1.715.307 votos — el 54%. En Casanare arrasó con el 62%. En Norte de Santander alcanzó el 70% y en Santander el 57%. En Boyacá superó el 50%, en Meta el 52%, en Arauca el 51% y en Cundinamarca el 45%. El Eje Cafetero — Quindío, Risaralda y Caldas — también fue suyo.
Una de las grandes sorpresas del mapa fue Caquetá, departamento históricamente vinculado a la izquierda y al conflicto armado, donde De la Espriella obtuvo más del 47% de los votos.
Iván Cepeda se impuso en las regiones de la Costa Caribe, el Pacífico y el sur del país — territorios históricamente ligados al petrismo, a las economías de conflicto y a las comunidades más vulnerables donde el Estado nunca llegó con fuerza.
En Chocó obtuvo más del 75%, en Cauca y Nariño el 68%, en Putumayo el 71% y en Vaupés el 75%.Cali y el Valle del Cauca fueron para Cepeda. Con 1.117.293 votos — más de la mitad del departamento — el candidato del Pacto Histórico se impuso con el 53%. De la Espriella obtuvo el 33,76% con 709.769 votos.
Sin embargo, analistas señalaron una fractura interna relevante para la segunda vuelta: Cali vota diferente al resto de los municipios del Valle, donde De la Espriella mostró tendencias favorables que el mapa departamental no refleja en su totalidad.
Bogotá fue otra sorpresa. Cepeda ganó en la capital, pero por un margen mucho menor del esperado — una ciudad que en 2022 fue el corazón del triunfo de Petro y que esta vez no respondió con la misma contundencia.
El mapa tiene una lectura clara para la segunda vuelta. De la Espriella llega con el centro productivo del país, la región andina, los departamentos con mayor PIB y los territorios donde la economía formal predomina. Cepeda llega con las periferias históricas — las costas, el Pacífico, el sur — donde el Estado llegó tarde y mal.
Esa geografía no se mueve fácilmente en 21 días. Pero los 664.361 votos de diferencia son un margen que cualquiera de los dos puede remontar. La segunda vuelta se decidirá en los territorios que esta noche quedaron en el límite entre los dos candidatos — y en los votos de Paloma Valencia, Sergio Fajardo y Claudia López, que ya esta noche comenzaron a tomar partido.




