Por: Duván Idarraga
Hace pocos días el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, DANE, publicó su informe sobre el crecimiento de la economía durante el primer trimestre del 2026: El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue del 2.2%, es un resultado bastante mediocre; adicionalmente, si lo comparamos con igual periodo del 2025, cuando se ubicaba en el 2.5%, presenta una disminución de 30 puntos básicos. Más grave, si lo comparamos con el mismo lapso del 2022, cuando obtuvo un crecimiento del 8.1%, cayó 590 puntos básicos (el 72.8%).
Revisando los sectores que crecen en este primer trimestre del año, encontramos: Industria, el 2.9%; Suministro de electricidad, el 2.6%; Comercio el 2.9%; Información y Comunicaciones el 1.3%; Actividades financieras el 2.8%; Actividades inmobiliarias el 2.0%; Actividades profesionales el 2.2%; Administración pública el 5.7% ( en igual periodo del 2025, había crecido 3.3%); Actividades artísticas el 3.2% ( tiene una caída significativa ya que en igual periodo del 2025 había crecido el 17.4%).
Por el lado de las actividades que decrecen tenemos: Agricultura, el 1.4% (e igual trimestre del 2025 creció el 5.8%); Explotación de Minas y canteras, el 0.1% (segundo año cayendo, en el primer trimestre del 2025 había caído el 5.2%); Construcción, el 5.4% (igual sucedió en el período anterior cuando cayó el 4.6%).
Aquí necesariamente debo destacar, de manera negativa, la situación que viene presentando el sector de la construcción en el país durante este gobierno; son varios periodos consecutivos en caída, recordando que este es un sector que es altamente intensivo en mano de obra.
Otros datos relacionados con esta actividad confirman la gravedad de la situación: La construcción cae 5,4%, acumula 6 trimestres seguidos cayendo; las licencias de construcción en el año 2025 bajaron casi un 50% vs 2022; la venta de vivienda de interés social (VIS) e interés prioritario (VIP), han disminuido en cifras cercanas al 45%.
Por supuesto, el hecho de haber acabado programas tan exitosos como Mi Casa Ya, genera todas estas consecuencias.Otros aspectos a mencionar: El crecimiento del 2.2% del PIB está soportado por el incremento del 7.8% del gasto público (el gasto público es el 15.9% del PIB, supera la inversión que es del 15.7% del PIB) y del 3.4% del consumo.
La inversión cae el 3% y la tasa de inversión, como porcentaje del PIB, es la mínimo de las ultimas 2 décadas: en el 2025 es el 19.1% del PIB, dato por debajo del 2020 (cuando fue del 25%), del 2021 (el 23%) y del 2022 (el 24%).
El crecimiento acumulado de la industria, en los 33 meses de este gobierno es el 0.4%; mientras que durante el gobierno Duque, creció 7.5% (a pesar del covid).Pero si por los lados del crecimiento económico del país hay grandes nubarrones; por el lado de la deuda publica total, hay verdaderas tormentas.
El gobierno, con su maquina oficial de desinformación (bodegueros, el propio presidente y medios públicos) ha querido vender la idea que la deuda publica ha bajado en este gobierno, a partir de un hecho que es cierto: La deuda externa disminuyó…como porcentaje de la deuda total; eso lo que significa es que se ha reemplazado deuda adquirida en el exterior por empréstitos tomados en Colombia.
Pero la deuda publica total ha crecido y de manera desproporcionada y muy preocupante. Veamos cifras:La deuda total del Gobierno Nacional, a mayo del 2026, es de $1.230 billones, cuando a inicio del gobierno actual, en 2022, era de $800 billones; es decir, crece $530 billones que equivalen al 66,2%.
En dólares (al hacer la conversión del monto total de la deuda, los $1.230 billones, a dólares; no es que haya adquirido ese monto en esa moneda) la deuda total ha crecido $148.000 millones en los 45 meses de este gobierno. Pero la situación es mucho mas compleja; entre mediados de abril y lo corrido de mayó, emitieron nueva deuda por casi $11 billones.
En 44 meses de lo que lleva el gobierno, la deuda total ha subido una cifra similar a la sumatoria de la deuda adquirida por los 5 gobiernos anteriores; eso jamás se había visto. Reitero, este gobierno ha incrementado el total de la deuda pública en $530 billones, como escribí hace algunos meses, cabe nuevamente preguntar: ¿Dónde está todo ese dineral? No hay las inversiones ni la infraestructura, ni el flujo de caja que lo justifique.
Pero no solo inquieta ese exagerado y constante endeudamiento ya mencionado; es muy grave las tasas de interés que está reconociendo por esa nueva deuda. Por ejemplo, en mayo 19 sacó deuda a un año al 13.9%. Como dato informativo, estas son las tasas que está reconociendo el gobierno actual: TES 10 AÑOS: 14%; TES 5 AÑOS: 14%.Estas tasas son prácticamente el doble de lo que se pagaba hace un par de años; el impacto de ello en el servicio de la deuda y por ende en los gastos del gobierno para asumirlos, crecen exponencialmente lo que sigue generando presión al ya desbordado déficit fiscal.
Por su lado, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, C A R F, calculó la deuda neta del G N C, pasó del 55.5% del PIB en marzo del 2025, al 58% del PIB en marzo del 2026. Importante mencionar que este dato es a marzo de cada año.Otro aspecto que considero importante mencionar es que, pese a que el Banco de la Republica mantuvo la tasa en el 11.25%, el gobierno está colocando deuda hasta el 14.9%; con ello se cae el argumento del gobierno que la mayor tasa es culpa del emisor.
Un crecimiento tan limitado en la economía del país como el del 2.2% en el primer trimestre del 2026, además sustentado en un disparado gasto público más el consumo desbordado, no son sostenibles; si a eso sumamos la caída de la inversión (como porcentaje del PIB), son pésimas señales frente al panorama inmediato de la economía colombiana.
Si agregamos el exagerado crecimiento de la deuda publica total, pagando prácticamente, el doble en la tasa de interés; es imposible no considerar la gravedad de la situación, mucho mas cuando ello impacta directamente en el desbordado déficit fiscal, toda vez que los ingresos caen, pero los egresos se disparan.
El gobierno que inicia el próximo 7 de agosto tendrá una muy compleja situación macroeconómica, va a requerir de medidas inmediatas que permitan sortearla y generar unas condiciones mínimas para afrontar las necesidades de recursos financieros en temas como salud y seguridad, prioritariamente; sin duda, un gran desafío que requerirá mucho trabajo, conocimiento y acciones inmediatas.
Nota 1: Mientras la inflación en Colombia llego al 5.7% en abril; la de México fue del 4.5%; la de Perú el 4.0%; la de Brasil fue el 4,39% la de Chile, el 4%. Por donde se mire, un muy mal resultado para nuestro país.
Nota 2: Las utilidades de Ecopetrol para el primer trimestre del 2026 fueron de $2.8 billones, en igual periodo del 2025 fueron de $3.12 billones, caen $320.000 millones (bajan el 10,26%); comparadas con el primer trimestre del 2022 que fueron de $6,57 billones, caen $3.77 billones (el 57,4%).
Absolutamente desastrosa la gestión de Roa y la Junta Directiva (en el caso de la junta, la mayoría es nombrada por el presidente; Roa fue puesto y mantenido en su cargo, pese a tanto escándalo y perversa gestión.)




