Por: Roberto Trobajo
Imborrables lo visto hace veinte años cuando tumbaron aquellas emblemáticas Torres Gemelas en Nueva York.
Muy doloroso repasar tantas imágenes de los ataques terroristas que se han sufrido en Colombia.
Alarmante ver el silencio que hoy hacen esos “progresistas” colombianos, sin la mínima condena a tales actos macabros acontecidos hace par de décadas en USA, o al que ayer mismo ocurrió en Arauca. Omisiones que muestran claras complicidades con Al Qaeda y el ELN, parientes de ISIS y las FARC.
El Terrorismo es una ideología, fatídicos ataques preferidos por quienes detentan poderes sin importarles echar manos a cualquier forma de luchas.
Desde aquel 11 de Septiembre en Nueva York y actualmente con el regreso de los talibanes a Afganistán, el juego geopolítico se reactivó. Con unos pocos jugadores frenteros como China y Rusia, y otros que son comodines utilizados por estas potencias –que mueven como cartas ocultas- léase Cuba y Venezuela, alcahuetas de los terroristas. Así se juega, sucio, contra la democracia colombiana que pretenden acabar para subir al poder a sus afines que les permitan saquear y vivir de Colombia.
Es que el terrorismo se terceriza, modalidad utilizada cada vez más por las potencias para que otros ataquen en pos de sus beneficios. De esta manera no se señalan a los reales autores-ordenadores, permitiéndoles esconder cabezas, salvaguardándose a los cerebros, pues tan sólo quedan expuestos los títeres ejecutores de los macabros actos terroristas.
Al Qaeda con sus pilotos suicidas que tumbaron las Torres en NY, son iguales de marionetas que los de ISIS-FARC-ELN; movidos para satisfacer intereses de Rusia y China.
Colombia, donde hemos sufrido por tanto terrorismo, debería prender alarmas y actuarse más contundentes, porque en estos tiempos los cómplices de terroristas ya son requetedescarados: antes se pronunciaban, escuetamente, pero hacían alguna que otra declaración, ahora callan sin pudores.
Los terrorismos urbanos sufridos recientemente durante ese tal “Paro”, al que vuelven a convocar, nunca fueron condenados por esos “líderes progres-pacifistas”. Hoy no dicen nada de aquel 11-S en USA ni del último ataque del ELN en Arauca. ¿Razones? Jamás se pronunciaran contra sus parientes ideológicos.
Los Colombianos de Bien debemos estar muy atentos, y exigir al Estado más Inteligencia junto con acciones contundentes para neutralizar terroristas y sus cómplices. ¿Imaginen lo que se nos vendrá cuando esos izquierdosos, cínicos renegando sus militancias de izquierda, vuelvan a perder en las próximas presidenciales? Colombia SOS para no achicharrarnos en un país que se calienta más.




