Repartija de última hora de Petro en cargos diplomáticos busca entorpecer la política exterior de De La Espriella

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El gobierno de Gustavo Petro continúa con una ola de nombramientos en la Cancillería y en representaciones diplomáticas a solo semanas del cambio de mando. Funcionarios cercanos a la administración actual están siendo ubicados en consulados y cargos en el exterior, en un movimiento que reduce el margen de acción del presidente electo Abelardo de la Espriella.


Entre los designados recientes figuran Elvira Sanabria, secretaria general de la Cancillería, como cónsul en Nueva Loja, Ecuador; John Jairo Camargo, director de Asuntos Jurídicos Internacionales, con destino en Chile; Uberney Marín hacia Maracaibo y Wilmar Díaz hacia Barquisimeto. También se menciona a Gloria Esperanza Acevedo con asignación en Panamá. Varios de estos funcionarios ya iniciaron procesos de inducción para asumir sus puestos.


Aunque los cargos de embajador y ciertos puestos consulares son de libre nombramiento y remoción por parte del Presidente, revertir designaciones ya en curso genera costos elevados para el Estado (traslados, viáticos, menaje, instalación y eventual retorno) y puede afectar las relaciones bilaterales. Un retiro abrupto de representantes ante otros países suele interpretarse como inestabilidad o cambio abrupto de orientación.


Con esta repartija de última hora, el gobierno saliente busca dejar ocupados espacios estratégicos con personas de su confianza. De esta forma, el próximo gobierno enfrentaría dificultades prácticas y políticas para colocar a su propio equipo en la red diplomática, complicando el manejo de las relaciones internacionales desde el primer día.


La estrategia no es nueva en transiciones presidenciales, pero en este caso se ejecuta con particular intensidad mientras Petro aún controla la Cancillería.

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