Luis Almagro, exsecretario general de la Organización de Estados Americanos, anunció hoy su apoyo a la candidatura presidencial de Paloma Valencia y aprovechó para descalificar a Abelardo De La Espriella con un adjetivo que no eligió al azar.
«Es distinto del otro candidato, que más bien se presenta con mucha frivolidad y con características prácticamente de fiestero en Miami», dijo Almagro. «Ustedes ya tuvieron un fiestero en Miami en la elección anterior y eso no funcionó».
El comentario proviene de un hombre cuya gestión al frente de la OEA terminó con una investigación formal aprobada por 30 países miembros del organismo.
La denuncia, recibida de forma anónima, acusaba a Almagro de mantener una relación íntima con la politóloga mexicana Marián Vidaurri y de haberla ascendido «súbitamente y sin concurso, de un puesto de nivel medio a asesora principal» del secretario general.
La investigación reveló que Almagro y Vidaurri realizaron un total de 34 viajes juntos, de los cuales al menos 21 fueron pagados en parte con recursos de la OEA. En 15 de esos desplazamientos, incluyendo viajes fuera de Estados Unidos, Almagro viajó solo con la funcionaria.
Al cierre de la sesión en la que el Consejo Permanente aprobó investigarlo, Almagro confirmó públicamente la relación y dijo que nunca se arrepentiría de ella. Respondió las preguntas sobre el asunto con una cita del poeta Rubén Darío — «Con el cabello gris me acerco a los rosales de jardín» — y declaró que «el sexo femenino» había sido «un motor muy importante» que alimentaba sus ambiciones profesionales.
La investigación externa concluyó que Almagro violó las disposiciones internas sobre «el sentido común y buen juicio». No fue destituido. Terminó su segundo mandato en 2025 y hoy opina sobre quién es apto para gobernar Colombia.




