Por: El Expediente
El sábado 1 de agosto, el presidente Gustavo Petro aterrizó en el aeropuerto Golfo de Morrosquillo, en Tolú, para una supuesta inauguración de la terminal aérea que nunca se materializó: permaneció apenas 20 minutos dentro de la aeronave y volvió a despegar sin bajarse ni participar en el acto protocolario previsto. La versión oficial habló de una prueba de pista. El Expediente conoció, a través de una fuente de entera credibilidad, una versión distinta sobre el verdadero propósito de esa escala.
Según esa fuente, a bordo del avión presidencial FAC 0001 se encontraba también Verónica Alcocer, exprimera dama y exesposa del presidente, sancionada al igual que Petro por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC).
Desde Tolú, la aeronave habría volado directamente hacia La Habana, Cuba. Una vez en la isla y ya fuera del itinerario oficial de la comitiva presidencial, Alcocer habría tomado un vuelo de la aerolínea estatal Rusa Aeroflot (PJSC Aeroflot – Russian Airlines) hacia Moscú, para desde allí continuar, a través de otra aerolínea, el viaje hacia Suecia.
La ruta descrita, vía Rusia hacia territorio de la Unión Europea, resulta lógica en el contexto de las sanciones que pesan sobre ambos: mientras las aerolíneas rusas tienen restringido el acceso al espacio aéreo europeo desde 2022, un tránsito por Moscú le habría permitido a Alcocer evadir controles fronterizos y de aviación comercial que sí aplicarían en una ruta directa entre Colombia, Estados Unidos o Europa occidental.
