Por: Fernando Torres Mejía
Es inevitable que al escuchar a Juan Fernando Cristo, de inmediato se nos venga a la memoria los tramposos, Juan Manuel Santos, Gustavo Petro, las Farc y el ELN, es decir los campeones de la mentira del cinismo y del engaño, aunque debo confesar que resulto peor que los anteriores, o ya ni sé, es que cuando se es honesto y transparente, no se puede cambiar de posición de la noche a la mañana, y esto es precisamente lo que Cristo acaba de hacer, debe ser para no quedarse por fuera de la repartición de la “torta” o mejor, de lo que esta “entregando” la UNDGR, no sé si me hago entender.
Por más que intente hablar bonito hasta el punto de casi hacernos llorar, dizque para que alcancemos “un acuerdo nacional, que logremos dialogar entre nosotros, para que la sociedad colombiana doble la página de la polarización y de la radicalización”, con toda honestidad, les aseguro que vamos a continuar igual o peor, incluso se van a incrementar los odios, la desconfianza, todo por cuenta de personajes como Juan Fernando Cristo, quien está demostrando que es una persona falsa, hipócrita, que al igual que sus “patrones” Petro y Santos quienes actúan sin ninguna gota de dignidad y vergüenza donde solo les interesa el poder y engañar a los incautos con sus sartas de mentiras.
Este gobierno y su nuevo ministro hablan de cumplirle a las FARC, y ese sin duda es el principal objetivo para convocar a una nueva constituyente, mientras tanto siguen sin cumplirle al resto de colombianos.
Queda claro que el trío Santos, Petro y Cristo, actúan como “terroristas” de la democracia, intentando acabarla como lo han demostrado desde que se firmaron los nefastos “Acuerdo de La Habana”, para cumplir las exigencias de las Farc, ELN, EMC, y al resto de grupos, o ¿de qué otra manera se explica que no se pueda gobernar con la actual Constitución para lograr lo que este país requiere?
¿Qué más quieren que se les cumpla a los bandidos de las Farc si ya los perdonaron y los dejaron libres?, ¿hasta cuándo vamos a seguir botando la plata en esos tales territorios PDET, que se han convertido en focos de corrupción, donde se están lucrando los encargados de turno?, mientras hay hambre y necesidad de colombianos que siempre han vivido bajo el respeto de la ley y la constitución.
Produce risa la respuesta de Cristo cuando le preguntan: ¿qué lo condujo o por qué aceptó el ministerio? Lo que se responde solito: el negocio y los réditos que están dejando los acuerdos de Juan Manuel con las FARC. Es claro que Juan Fernando Cristo no es un hombre de acuerdos, más bien es de los que siempre se ha aprovechado del pueblo colombiano.
El acuerdo de paz nuevamente se convirtió en el caballito de batalla para hablar de una nueva constituyente y así mismo crear una cortina de humo para dejar a un lado todos los escándalos de corrupción del clan Sarabia (Laura y su hermano), Olmedo López, Snyder Pinilla, el del famoso “conclave” donde se mencionan a Luis Fernando Velasco, Ricardo Bonilla, Carlos Ramón González, y los de los presidentes del Congreso Iván Name, Andrés Calle, las travesuras de Verónica Alcocer, las «jugaditas» del Juan Fernando Petro y Nicolás el hijo que Petro no crio, Benedetti, Roy, entre muchos otros.
Esta propuesta innecesarias de una nueva constituyente, aumentará la radicalización y la polarización, porque cuando se hacen las cosas mal, no se pueden esperar buenos resultados, recordemos que Juan Fernando Cristo hizo parte del gobierno que dividió al país entre amigos y enemigos de la paz, que no respeto el triunfo del “NO” porque solo le importo cumplirle a un grupo de bandidos y que dio origen a estas dos vertientes en las que se mueve el país, por lo que será casi imposible que se pueda reconciliar.
Hasta cuando los colombianos se dejarán manosear por los políticos de siempre, cuando actuaran como los bolivianos, los ecuatorianos, los peruanos, los chilenos, que cuando los están maltratando “tumban” esos gobiernos y no con golpes blandos sino derrocándolos por las vías que sean necesarias.
Colombia no quiere ni necesita una constituyente para buscar las soluciones que se requieren, y menos cuando ni siquiera hemos sido capaces de desarrollar el 100% de la actual, para que ahora pretenda cambiarla porque se le dio la gana a un gobierno que solo busca congraciarse con los grupos terroristas bajo el pretexto de la paz total.
No puede ser que Colombia se siga retrasando por acuerdos de sectores del “país político”, que ahora quieren llevarnos a una incertidumbre constitucional, para lo cual invito desde ya a que nos opongamos a esta nefasta propuesta, apoyemos la constitución del 91, exijamos a los congresistas que la lean y la estudien, porque ni siquiera el 5% de estos, se la han leído y, por lo tanto, ni saben ni entienden lo que aprueban, no se puede cometer otro error porque a este gobierno como la JEP, buscan una constituyente a la medida del narcoterrorismo.




