Por: El Expediente
Una publicación este día en la cuenta de X del presidente Gustavo Petro encendió las alarmas sobre una posible interceptación ilegal de comunicaciones al candidato presidencial Abelardo De La Espriella. En el trino, Petro afirma tener en su poder «informes hechos desde inteligencia» sobre conversaciones privadas entre De La Espriella y los hermanos Bautista —propietarios de la firma Thomas Greg—, en las que supuestamente se habría pactado la devolución del contrato de pasaportes a cambio de «algoritmos» que le garantizarían la presidencia al candidato. La Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), entidad creada en el gobierno de Juan Manuel Santos como reemplazo del extinto DAS, responde única y exclusivamente al presidente de la república, lo que sitúa directamente a Petro como responsable político de la información que dice tener.
La revelación abre un escándalo de proporciones mayores: si los «informes de inteligencia» a los que hace referencia el mandatario fueron obtenidos mediante interceptación de comunicaciones, se estaría ante una práctica que en Colombia está prohibida sin orden judicial y que históricamente ha derivado en crisis institucionales de primer orden —la más recordada, el escándalo de las ‘chuzadas’ del DAS bajo el gobierno Uribe—. Hasta el cierre de esta edición, ni la DNI ni la Casa de Nariño se habían pronunciado oficialmente sobre el origen y la legalidad de dichos informes.




