Bogotá, 3 de junio de 2026 – En un día clave para la definición de la segunda vuelta presidencial, las principales fuerzas políticas que aún no habían anunciado su respaldo oficial se pronunciaron de manera contundente: todas convergen en el apoyo a Abelardo De La Espriella y rechazan de plano la candidatura de Iván Cepeda, delfín de Gustavo Petro, y la continuidad del proyecto del Pacto Histórico, al que califican como una amenaza real para la estabilidad democrática de Colombia.
Con más de un millón de votos cada uno, Sergio Fajardo y Juan Daniel Oviedo suman su peso electoral a la decisión. A ellos se une Leonardo Huerta, fórmula vicepresidencial de Claudia López y figura que representa la renovación política, con un caudal de votos significativo. Finalmente, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, cuya candidata Paloma Valencia obtuvo cerca de 1.7 millones de sufragios, invitó formalmente al Centro Democrático a votar por De La Espriella.
Sergio Fajardo, con su “Decálogo del millón de votos”, envió un mensaje inequívoco: hay que acabar con el proyecto de la falsa ‘paz total’. El documento, que circuló ampliamente en redes, se interpreta como un rechazo frontal a las posiciones de Cepeda y un respaldo implícito pero claro a Abelardo De La Espriella.
Juan Daniel Oviedo fue aún más directo. En su intervención de este miércoles, afirmó que no apoyará a quien no reconozca los resultados electorales, una alusión clara a las declaraciones de Petro y Cepeda. Por ende, su posición se traduce en un respaldo a la candidatura de De La Espriella.
Leonardo Huerta, quien acompañó a Claudia López como fórmula vicepresidencial, anunció públicamente su apoyo a Abelardo De La Espriella, reforzando el giro del centro político hacia la opción que defiende la institucionalidad.
Por su parte, el expresidente Álvaro Uribe Vélez no dejó lugar a dudas: invitó al Centro Democrático a iniciar un recorrido virtual por todo el país para votar por los doctores Abelardo De La Espriella y José Manuel Restrepo, con el objetivo explícito de “evitar que Colombia sea una sucursal chavista”.
Estas definiciones suman más de 4.7 millones de votos de primera vuelta que ahora se orientan hacia Abelardo De La Espriella.
Representan un frente amplio que va desde el centro hasta las fuerzas democráticas tradicionales, unido por un mismo propósito: impedir la continuidad de un proyecto que, según sus voceros, pone en riesgo la separación de poderes, la propiedad privada, la economía de mercado y las libertades fundamentales.
La segunda vuelta se presenta, por tanto, como una elección definitoria entre la defensa de la democracia colombiana y la continuidad de un modelo neocomunista.
Con estos apoyos ya decantados, Abelardo De La Espriella emerge como el candidato de la convergencia anti-Pacto y podría superar los 15 millones de votos.
