Por: Iván Cancino
El Expediente consultó con distintos penalistas, juristas, académicos y reconocidos abogados del país para conocer su análisis, opinión y reacción sobre la revelación de este medio de comunicación respecto de la juez que condenó al expresidente Álvaro Uribe Sandra Liliana Heredia quien perdió los tres exámenes del concurso de méritos para ser juez de la República.
Esta es la opinión del doctor Iván Cancino.
El debate sobre la jueza Heredia debe ponerse en su justa dimensión: si había un acto administrativo de nombramiento vigente, sus decisiones son plenamente válidas. Que no hubiera aprobado el concurso no significa que fuera “ilegal” ni que la sentencia contra el expresidente Uribe sea nula; así funciona el sistema mientras no se corrija la provisionalidad. Lo que sí es muy grave es que perdiendo tres veces el examen aún sea jueza .
El verdadero problema es otro: en Colombia miles de jueces permanecen por años en provisionalidad, sin carrera judicial, lo que los hace más vulnerables a presiones y afecta la independencia que exige la justicia. Es un déficit estructural que erosiona la confianza ciudadana y que ningún escándalo puntual debería ocultar: el país necesita jueces en propiedad, seleccionados por mérito, para garantizar decisiones libres de toda sospecha.
La única vía legítima para llegar a la judicatura debe ser la carrera judicial, a través de un concurso de méritos transparente y objetivo. No entrevistas, no publicaciones, no atajos; solo el mérito medido en igualdad de condiciones puede asegurar que los jueces sean independientes, competentes y ajenos a cualquier influencia externa
