Este miércoles 8 de abril, horas después de acordar un alto el fuego con Irán, Israel lanzó su mayor ataque contra el Líbano desde el inicio del conflicto.
En diez minutos, aviones de guerra israelíes bombardearon más de 100 objetivos simultáneos en Beirut, el sur, el este y el valle de la Becá. La operación fue bautizada como «Oscuridad Eterna».
La Defensa Civil libanesa confirmó 254 muertos y 1.165 heridos solo en esta jornada. El Ministerio de Salud advirtió que la cifra seguirá aumentando porque los equipos de rescate aún remueven escombros en varios puntos del país. Entre los lugares alcanzados hay edificios residenciales en zonas céntricas de Beirut.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declaró que el alto el fuego con Irán no incluye al Líbano.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, describió el ataque como el mayor golpe contra Hezbolá desde la operación de los bípers en septiembre de 2024.La ONU condenó los ataques.
«La magnitud de la matanza y la destrucción en el Líbano hoy es sencillamente espantosa», declaró el alto comisionado de derechos humanos Volker Türk. «Tal matanza, pocas horas después de acordar un alto el fuego con Irán, desafía toda lógica.»
El Líbano es el cuarto escenario de operaciones militares israelíes en dos años. Los otros tres son Gaza, Cisjordania e Irán.
En todos esos territorios, los bombardeos israelíes han dejado un total de más de 77.000 muertos confirmados.
Las estimaciones académicas independientes, entre ellas las de la revista The Lancet y el Instituto Max Planck de Investigación Demográfica, elevan esa cifra a más de 130.000.
Si se suman las muertes indirectas causadas por hambre, enfermedades y destrucción de infraestructura sanitaria, la Academia de Derecho Internacional Humanitario de Ginebra calcula que el número total supera los 200.000.
El desglose por territorio es el siguiente:
En Gaza, desde el 7 de octubre de 2023, el Ministerio de Salud palestino registra más de 72.000 muertos. The Lancet estima que la cifra real supera los 75.200 — un 35% más que el recuento oficial — porque el sistema de registro colapsa bajo los bombardeos continuos.
El 80% de los muertos verificados son civiles. Entre ellos, más de 13.000 niños.
En Cisjordania, las fuerzas israelíes mataron a 719 palestinos entre octubre de 2023 y octubre de 2024, la cifra más alta registrada por la ONU desde 2005.
En el Líbano, antes del ataque de hoy, las autoridades libanesas registraban más de 1.530 muertos — entre ellos 130 niños — y más de un millón de desplazados desde el inicio de la ofensiva el 2 de marzo de 2026.
En Irán, el embajador iraní ante la ONU declaró el 10 de marzo que al menos 1.332 civiles habían muerto en los primeros días del conflicto.
El gobierno iraní no ha actualizado esa cifra oficial desde entonces. La organización de derechos humanos HRANA registra adicionalmente al menos 1.167 militares muertos y 695 personas sin identificar.
El Ministerio de Salud iraní confirmó 204 niños entre los muertos y más de 70.000 estructuras civiles dañadas, entre ellas 251 centros médicos y 498 escuelas.
Solo entre el 5 y el 6 de abril, ataques sobre varias ciudades iraníes dejaron más de 25 muertos adicionales.
El líder supremo Alí Jamenei fue asesinado en los primeros días de la operación.
La Corte Penal Internacional emitió en 2024 órdenes de arresto contra Netanyahu y el exministro de Defensa Yoav Galant por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
En septiembre de 2025, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU confirmó el genocidio en Gaza.
