Por: Duván Idárraga
Tal como había anticipado en una de mis anteriores columnas, era un contrasentido que el gobierno Petro hubiera presentado el Presupuesto General de la Nación (PGN) para el 2027, sabiendo que muy seguramente iba a tener serias observaciones por parte del equipo económico del gobierno de Abelardo de la Espriella, como efectivamente sucedió. Destacar la manera en que el Ministro de Hacienda del nuevo gobierno, Miguel Gómez Martínez, calificó el presupuesto presentado por el anterior gobierno: Dijo que era “una completa chambonada”, por la deficiencia en la sustentación de los ingresos y por la manera irresponsable de presupuestar gastos. Importante mencionar que, de acuerdo a lo expresado por este funcionario, a más tratar el 26 de agosto se presentaría el nuevo Presupuesto General de la Nación. A partir de ahí y antes del 15 de septiembre, las comisiones económicas de Senado y Cámara decidirán sobre el monto definitivo del presupuesto para la posterior presentación a las plenarias y que, a partir del primero de octubre, se inicie la discusión y aprobación final del monto que servirá para el año 2027.
No sorprende entonces que las comisiones económicas de Senado y Cámara del Congreso de la República hubieran devuelto el Presupuesto presentado por el anterior Ministerio de hacienda y que equivalía $576 billones; de entrada, implicaba un faltante en la financiación de los mismos de $30. 2 billones que el gobierno Petro pretendía recoger con la cuarta reforma tributaria que alcanzó a presentar y que lo más seguro es que se hundirá en el congreso. Como fue la constante durante sus cuatro años de gobierno, sobre estimaron los ingresos y dispararon los egresos. Al final, como comenté en mi columna anterior, financiaron los faltantes de ingresos del presupuesto con nueva deuda, la cual llevaron hasta los $1.235 billones después de haberlo recibido en $800 billones.
Esta decisión por parte del Congreso permite al equipo económico del nuevo gobierno, liderado por su Ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martinez, hacer los ajustes necesarios tanto a nivel de egresos como de ingresos; recordando que frente a lo segundo uno de los recurrentes errores del anterior gobierno era sobreestimar la capacidad de ingresos de la nación, cosa que finalmente terminaba no ejecutándose por las falacias e ilusiones que siempre consideró desde el primer presupuesto que presentaron para el 2023. Tiene el nuevo gobierno de presentar un PGN balanceado, técnicamente elaborado, con ingresos bien sustentados y ejecutables y con un ajuste en los gastos de la magnitud planteada por el Presidente en campaña.
Por el lado de los egresos, es importante esperar cómo van a ser los ajustes que planteó el nuevo equipo de gobierno que alcanzó a mencionar serían cercanos a los $60 billones, recortando especialmente gastos de funcionamiento. No olvidemos que hay una serie de rubros dentro del Presupuesto General de la Nación que tienen destinación específica y, por ende, son difícilmente ajustables; más aún cuando el año anterior se aprobó el incremento de las transferencias que hace el gobierno a las regiones para llevarlas hasta el 39.5% en un lapso de 12 años. Aquí es importante mencionar que se hace indispensable que el nuevo gobierno presente el proyecto de ley orgánica de competencias, con el cual se van a definir cuáles son las actividades que se transfieren a las regiones para que el gobierno central deje de ejecutar esos rubros y que los asuman los municipios y las gobernaciones.
Otro dado que debemos considerar es que, de acuerdo con estimación de expertos, los gastos totales (sin amortización de la deuda) aumentaron de manera significativa desde el año 2022 y actualmente se sitúa en niveles cercanos al 23% del Producto Interno Bruto (PIB). Por el lado de los ingresos, mencionar la caída significativa que han tenido el recaudo de impuestos que, entre el 2022 y el 2026 alcanzaron un promedio del 14.7%, cuando el gobierno estimaba que superaran el 23.5%.
Esa brecha entre los ingresos y los egresos ha aumentado de manera considerable año tras año; es por ello que en cuanto al déficit fiscal, el nuevo gobierno estima que para el 2026 puede cerrar entre el 7.8 y el 7.9% del PIB, cuando en el 2025 cerró en el 6.5%. Con las cifras de empalme entregadas por la Contraloría General de la República, se identificaron nuevas partidas billonarias que se deben atender. De ahí la importante necesidad de que se ajusten los ingresos, también los egresos en especial los gastos de funcionamiento. Por otra lado, ojalá muy rápidamente, se pueda tener con ejecutar la reestructuración de la deuda total del gobierno que permita bajar de manera considerable los pagos de intereses y amortizaciones en los próximos años En beneficio de las finanzas públicas; mucho más considerando que ante los hechos recientes del país, generados por el terremoto del pasado 10 de agosto, va a implicar que el gobierno deba tener erogaciones que algunos expertos calculan entre $20 y $30 billones para la reconstrucción del país en las diferentes zonas tan fuertemente afectadas.
En conclusión, el equipo económico del gobierno que inicia tiene una magnífica oportunidad para presentar un Presupuesto General de la Nación mucho más aterrizado; ajustado por el lado de los egresos y con unos ingresos que realmente sean alcanzables. Finalmente, de esa buena elaboración y presentación se permitirá vislumbrar rápidamente el tan necesitado ajuste fiscal que esperan tanto inversionistas como acreedores, calificadoras de riesgo y en general las partes interesadas.
Nota Especial: Un saludo fraterno y con mi absoluta solidaridad para todas las personas afectadas, tanto en Cali como en las demás zonas del país, por el tremendo movimiento telúrico del pasado lunes. Como caleño he visto las afectaciones en mi ciudad; en lo personal, a Dios gracias, sin situaciones complicadas que lamentar. Un reconocimiento al gobierno nacional y al local por su presencia y acciones para mitigar el dolor de tantas personas afectadas; mis oraciones por todas ellas.
Nota 1: Durante el gobierno Petro, la inflación creció un 31,5%; durante el gobierno Duque, 21.12%; considerando además que, por efectos de la pandemia, hubo un incremento considerable y sustentado de los precios.
Nota 2: El gobierno Petro dejó un 4% de cupo de endeudamiento, lo usual es que los gobiernos al terminar dejen un 30 o 35%. En materia de deuda la gestión del gobierno anterior fue más que preocupante.
Nota 3: El ministro de hacienda que inicia, Miguel Gomez M, estimó el déficit primario (gastos sin intereses) en el 4.5% del PIB, lo que implica un faltante primario de $90 billones.
Nota 4: La inflación en el mes de julio del 206, fue del 6.03%, vs el 6.14 % de junio y el 5.20% de diciembre del 2025. Una leve reducción frente al mes anterior pero continúa muy lejos de la meta fijada por el Banco de la República.




