El mayor veterano de la Policía Nacional Fabio Humberto Cely Cely hizo público un comunicado en el que denuncia el abandono del gobierno de Abelardo de la Espriella hacia el grupo de veteranos y reservas de la Policía que él mismo lideró durante la campaña presidencial.
Cely Cely se presenta en el texto como mayor (r) de la Policía Nacional y como la persona que, por invitación directa del general Eduardo Zapateiro, asumió la coordinación del grupo de veteranos y reservas de la institución dentro de la campaña de De la Espriella. Según su propio relato, ese liderazgo lo llevó a trabajar de forma directa con Zapateiro y con el coronel Pedro Villaquirán en la fase inicial de la campaña, y luego con el general Jorge Mora, hoy ministro de Defensa. Su grupo, afirma, tuvo presencia «desde San Andrés a Leticia, de Arauca a Chocó y en todo el país», siguiendo al candidato allí donde la actividad política lo requiriera.
Cely Cely sostiene que los veteranos financiaron con recursos propios buena parte de la operación logística de la campaña en sus regiones: pusieron sus residencias como sedes locales y pagaron de su bolsillo pendones, pasacalles y publicidad, «porque no nos enviaron ni un solo peso de apoyo». Según el comunicado, el grupo participó además en los equipos de empalme tras la victoria electoral, con diplomas que —dice— certifican esa participación.
Durante la campaña, el mayor veterano afirma haber sustentado ante la organización de De la Espriella propuestas concretas para el sector: nivelación salarial de los veteranos, una reforma a la ley del veterano y una modificación al decreto 4433 de 2004, que regula el régimen salarial y prestacional de la Fuerza Pública. Según el comunicado, esas propuestas se usaron dentro de la campaña «para poder atraer más votos», pero no han tenido eco tras la posesión: el ministro de Defensa nunca los recibió, el vicepresidente remitió sus peticiones a la Dirección de Bienestar Social de la Policía Nacional (Divri) y «el señor Presidente ni un saludo de agradecimiento».
El reclamo central del comunicado es la falta de reciprocidad tras la victoria electoral. Cely Cely sostiene que, mientras militares de distintos rangos —incluidos algunos que no participaron en la campaña— sí recibieron invitación para vincularse al nuevo gobierno, los veteranos y reservas de la Policía Nacional no obtuvieron ningún nombramiento: «no fuimos dignos de acompañar este gobierno que tanto habló de veteranos, fuimos utilizados nuevamente y luego nos sacaron por la puerta de atrás». El comunicado anticipa, con tono crítico, que el grupo volverá a ser «importante» para la coalición de gobierno «el año entrante cuando se acerquen las elecciones regionales».
Como consecuencia de ese quiebre, Cely Cely anuncia que el grupo continuará su trabajo político por fuera del entorno de De la Espriella, a través de Fuerza y Dignidad, un movimiento de veteranos con personería jurídica reconocida ante el Consejo Nacional Electoral, que —según el comunicado— tendrá candidatos propios «sin recibir migajas de todos los políticos».
Ya en el gobierno, la Dirección General de la Policía Nacional expidió en 2026 la Circular 01, con instrucciones para garantizar un trato digno a los veteranos de la Fuerza Pública, tras una mesa de trabajo con organizaciones del sector, un antecedente que sugiere que el malestar documentado ahora por Cely Cely no es un hecho aislado, sino parte de una tensión más amplia entre el gobierno y las organizaciones de veteranos que lo ayudaron a llegar al poder.





