Por: Fredy Garzón
Durante la campaña presidencial, Gustavo Petro presentó una de sus promesas más atractivas para los jóvenes colombianos: la condonación de las deudas de los créditos estudiantiles del ICETEX.
Un compromiso que, en su momento, sonaba como una salvación para miles de estudiantes y egresados que cargan con el peso de una deuda interminable.
Sin embargo, la realidad ha sido otra: no solo ha quedado en el olvido esa promesa, sino que ahora aquellos que aún están pagando sus créditos se enfrentan a un aumento en sus cuotas, ya que el ICETEX anuncia que eliminará los subsidios a la tasa de interés.
Lo que parecía una solución para los jóvenes más desfavorecidos, se ha convertido en una nueva carga financiera. El artículo 95 de la reforma tributaria, que pretendía aliviar a los estudiantes con un ajuste en los intereses de sus créditos, nunca fue debatido ni votado adecuadamente, pero además de eso dejaba la carga financiera del alivio económico a las Universidades, siendo esta una responsabilidad del gobierno nacional y que hoy quiere evadir.
Esta omisión, a pesar de ser resultado de la falta de organización en el gobierno de Petro y de su bancada que no supo dar el trámite respectivo a este artículito en el Congreso, tiene un impacto directo en mas de 327.000 deudores de créditos en el ICETEX que confiaron en el cambio que prometía el presidente.
Hoy Petro intenta culpar a la oposición de sus propios errores y mentiras, mientras los estudiantes son los que sufren las consecuencias.La promesa electoral se ha transformado en una carga adicional, y la falta de solución por parte del presidente ante esta situación evidencia una grave desconexión con las necesidades de los jóvenes que lo llevaron a la presidencia.Petro tiene la obligación de rectificar, encontrar soluciones y garantizar que los más vulnerables no sean los que paguen por sus mentiras y errores de un gobierno improvisado.
Si realmente busca la justicia social, debe garantizar que los estudiantes no carguen con la deuda de una promesa incumplida y empiece a buscar una fuente de financiación que permita encontrar una solución a esta difícil situación.
