En un discurso incendiario pronunciado este viernes en Córdoba, Gustavo Petro desafió directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a su secretario de Estado, Marco Rubio.
Lanzó una de sus advertencias más provocadoras de los últimos meses: “Si me quieren meter diez mil veces en la Lista Clinton y si me quieren llevar preso, inténtenlo. Pero no bajaré la voz”.
Visiblemente descompuesto, cuestionó la posición de la futura administración estadounidense frente al narcotráfico. “No entiendo a Donald Trump ni al señor Rubio, tienen que definirse. O vamos a luchar contra el narcotráfico o ustedes van a llevar el narcotráfico a la Casa Blanca para hacer leyes sobre el pueblo de Latinoamérica con los mismos narcotraficantes”.
Durante más de cuatro minutos, Petro arremetió contra lo que llamó “los espectros de la muerte” y sectores de la oposición colombiana. Acusó, sin presentar pruebas, a opositores de recibir financiamiento de figuras como Benjamin Netanyahu, Javier Milei y el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández.
“Con el dinero de Netanyahu, el genocida… con el dinero puerco del expresidente de Honduras… vienen aquí a comprar la conciencia del pueblo colombiano”.
También dirigió duras críticas a los colombianos que, según él, prefieren “arrodillarse en Miami”. “No aceptamos ser como Miami ni pensar como Miami. Nosotros somos colombianos y colombianas. Pensamos como colombianos y colombianas”, insistió, en una clara alusión a los sectores que residen o tienen vínculos con la Florida.
