La presidenta del Consejo Gremial rompió 30 años de neutralidad para reunirse solo con Cepeda a tres días de la primera vuelta

El próximo 28 de mayo, a tres días de la primera vuelta presidencial, Natalia Gutiérrez, presidenta del Consejo Gremial Nacional, tiene agendada una reunión con el candidato Iván Cepeda. Ningún otro candidato fue invitado.

El Consejo Gremial Nacional es el gremio de gremios. Reúne a las 33 organizaciones empresariales más importantes del país y actúa históricamente como vocero neutral del sector productivo frente a cualquier gobierno.

En tres décadas de elecciones presidenciales, ningún presidente del Consejo Gremial había convocado a un solo candidato a una reunión institucional en la recta final de una campaña.

El sector privado está indignado. Según el confidencial de El Espectador, empresarios que se enteraron de la reunión sospechan que la jugada responde a la intención de amarrar un canal exclusivo de conveniencia con el candidato que lidera las encuestas.

El perfil de Gutiérrez agrega una capa de complejidad al episodio. Es administradora de empresas de la Universidad EAFIT, con especialización en Finanzas y Evaluación de Proyectos. En el sector público se desempeñó como viceministra de Minas y Energía en 2013 y posteriormente como viceministra del Interior. También fue presidenta de la Agencia Nacional de Minería.

Es decir: una funcionaria formada en los gobiernos de Santos que hoy encabeza la representación del empresariado colombiano y que decide romper la neutralidad histórica del Consejo Gremial a favor del candidato que representa la continuidad del gobierno Petro.

Gutiérrez asumió la presidencia del Consejo Gremial con 20 votos contra 14 — una elección competida que reflejó una división interna entre los gremios. Los 14 gremios que votaron en contra de su designación son hoy los más molestos con la reunión.

Acolgen, el gremio que ella preside, representa a los generadores de energía eléctrica del país — un sector que bajo el gobierno Petro vivió cuatro años de tensión regulatoria, amenazas de intervención estatal y un debate permanente sobre la transición energética.

Que la presidenta de ese gremio sea quien convoque en exclusiva al candidato del oficialismo tres días antes de la primera vuelta es, en el mejor de los casos, una torpeza institucional. En el peor, una señal de qué espera ese sector de un eventual gobierno Cepeda.

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