Por: Fernando Torres Mejía
El uribismo es más que el Centro Democrático y cuando se les quiere “manosear”, sacan la casta para exigir respeto, no solo por lo que representan, sino por la admiración, agradecimiento y reconocimiento al presidente Álvaro Uribe, quien a pesar de las dificultades, sigue “entregando” lo mejor de si mismo, con la sabiduría que lo caracteriza y el amor por esta patria, para proteger a los colombianos y no permitir que se pierda la democracia, que a diario es amenazada por personajes nefastos que gozan de indulto e impunidad, respaldados por organizaciones al margen de la ley y ONGs que buscan a toda costa, imponer el mal llamado socialismo.
Una vez Óscar Iván Zuluaga fue elegido como candidato único del CD, “humilde y respetuosamente” pidió “pista” para ingresar a la Coalición Equipo por Colombia, pero sus miembros en un principio lo miraron por encima del hombro y algunos hasta lo llegaron a “despreciar” y continuaron pavoneándose por todo el país como “dioses” creyéndose la última Coca-Cola del desierto, los mandamás de la política colombiana, y empezaron el manoseo, la indiferencia diciéndole que “tomarían una decisión mañana, el fin de semana, que mejor la próxima semana”, pero no contaban con que el señor Zuluaga con el apoyo de una parte de su bancada y del jefe natural del partido, anunció franca y categóricamente, que no ingresaría a esta coalición.
Después vinieron los “arrepentimientos” y con sendas cartas de Fico y Barguil, enviadas a Zuluaga, pensaron que sería suficiente y que le harían cambiar su decisión, pero como uribista de verdad, Óscar Iván, siguió firme es su decisión y respondió “Fuimos respetuosos, proactivos y paciente durante más de 50 días que transcurrieron entre mi elección como candidato y las descalificaciones inaceptables de las que fuimos objeto en días reciente por parte de algunos miembros del Equipo Colombia” y a renglón seguido les dijo “por ahora mi partido y yo hemos decidido no hacer parte de una coalición que opera desde los vetos, que son la antítesis de la unidad y el consenso, y que no toma decisiones asertivas y oportunas”.
¿Pero cuáles fueron los motivos para que se llegara a esta situación? En primer lugar, los comentarios de Juan Carlos Echeverry quien al darse cuenta de que no tenía como ganar, le pareció que no era bueno que ingresara Óscar Iván, pero que, si lo querían recibir, trabajaría por la coalición. Después los desaciertos de Peñalosa, quien un día decía que si estaba de acuerdo con recibirlo, al otro día que no, después que él tal vez se va con Alejandro Gaviria y al final acepta el aval del partido de la U, ya que Dilian, decide declinar su aspiración, según ella por razones personales y además porque se opone a la aspersión con glifosato una de las grandes banderas del CD.
Finalmente y uno de los mayores detonantes fue la posición de Char, quien una semana antes de lo sucedido, manifestaba que si estaba de acuerdo con su ingreso, y posteriormente en entrevista con María Isabel Rueda, manifestó que “no querían al CD en su equipo”.
Cuando se dan estas diferencias, cualquier coalición se debilita y se puede diluir porque debo aclarar que hay más identidad y afinidad entre el Centro Democrático, los conservadores y los cristianos que el resto de los integrantes de este equipo por Colombia, ahora bien, así Char se quiera mostrar como independiente, sabemos que sus raíces son liberales y los expresidentes Gaviria y Santos les interesaría contar con un candidato propio y este podría ser su alternativa e incluso podría unírseles Vargas Lleras porque además la familia Char viene de Cambio Radical y en últimas, podría ser el candidato de los liberales
Por su parte Barguil no tiene la fuerza para llegar y Federico Gutiérrez no marca en las encuestas, así que no sé en qué estaban pensando estos integrantes de la coalición Equipo por Colombia al actuar de la manera que lo hicieron con el señor Óscar Iván Zuluaga, pero lo único que queda claro es que, AL URIBISMO SE LE RESPETA
