Por: Luis Manuel Ramos Perdomo
Bajo el título “ Las maniobras del Vaticano”, Antonio Gramsci, fundador del Partido Comunista Italiano (1921), padre del Marxismo Ideológico, tan presente en la guerra de las ideologías de la denominada “Batalla Cultural” descrita inmejorablemente por Agustín Laje, dedicó varias líneas en sus “Notas” (jamás publicó libro alguno) a la relación entre el Estado y la Iglesia, en particular entre el Estado Italiano y el Vaticano. Alusiones a la “Acción Católica”, al “Pensamiento social de los Católicos” y su relación con la “Insurrección” aparecen al inicio de su obra, para pasar a ocuparse de los Concordatos, especie de tratado de derecho internacional público suscritro entre la “Santa Sede” o “Estado Vaticano” con otros Estados y Sujetos del Derecho Internacional, quienes en ejercicio de su Soberanía, adoptan regulaciones tendientes a superar la tensión propia de las relaciones entre Estado e Iglesia como símbolos de autoridad presentes en una misma jurisdicción para ocuparse conjuntamente de problemáticas propias de las “Sociedades Necesarias”, a saber: Familia, Sociedad Civil e Iglesia.
Referencias sobre los “Católicos Integrales” y los conflictos con los “Modernistas” o “Modernizantes” (Jesuitas), tienen capítulo aparte.
Cito a Gramsci y sus notas Vaticanas como referente para entender el redireccionamiento que empiezan a tener las relaciones entre el Estado y la Iglesia en la época del globalismo, marcada por el entusiasta desarrollo de la Agenda 2030 y el posicionamiento del Progresismo o Socialismo del Siglo XXI, no sólo en América Latina, destacando el protagonismo de Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, a quien Leonardo Boff, el padre de la teología de la liberación, se empeña en comparar con Francisco de Asís y le atribuye el reto de “restaurar” la Iglesia y “liberar” a los oprimidos. Para Leonardo Boff, con el Papa Francisco: “El Tercer Mundo entra al Vaticano”.
Esa entrada del “Tercer Mundo al Vaticano” y específicamente de una parte de ese tercer mundo, a saber, Colombia, la “Colombia Humana” y “Potencia Mundial de la Vida”, la de la “Paz Total”, es la que me lleva a plasmar mi opinión sobre el riesgo de escalonamiento de la revolución molecular disipada (de la que nos habla el Profesor Chileno Tapia) con y por la participación de la Iglesia, de la Iglesia Católica.
El Presidente de Colombia Gustavo Francisco Petro Urrego (otro Francisco), cuya Fe Católica resultó ser el secreto mejor guardado del planeta, se ha reunido recientemente con el Papa Francisco, el propósito de dicha reunión es, la activa vinculación de la Iglesia Católica en la búsqueda de la Paz para Colombia. En el contexto de lo que hasta ahora viene siendo el modelo fracasado de “Paz Total”, se pretende vincular a la Iglesia y específicamente al Estado Vaticano al proceso de negociación de Paz entre el Gobierno de Colombia (representado en la mesa de negociación por Exguerrilleros del M-19), con la Organización Narco Terrorista Ejército de Liberación Nacional (ELN).
En honor a la verdad ya la Iglesia católica ha tenido participación activa, liderazgo y protagonismo en varios de los múltiples y fallidos procesos de paz en Colombia, incluidos los adelantados con el ELN desde los procesos iniciados en Cravo Norte, que pasaron por Caracas y Tlaxcala al comienzo de los años 90 o, los que se suscribieron en Mainz y Puerta del Cielo en Alemania. Hasta en las “negociaciones” con los cárteles de Medellín y Cali en su momento tuvieron la participación de miembros de la Iglesia, el país no olvida la “divina” y “providencial” intervención del sacerdote eudista Rafael Garcia-Herreros en el “sometimiento” de Pablo Escobar a la Justicia durante el Gobierno de Cesar Gaviria.
La Iglesia Católica siempre ha estado ahí. Tiene el hábito de amoldarse convenientemente a intereses políticos y obtener beneficios más terrenales que espirituales.
Pero la vinculación de la Iglesia Católica tuvo años atrás, otros momentos especiales, cuando por ejemplo, en 1965 el Sacerdote Colombiano Camilo Torres Restrepo y en 1968 o 1969 lo Sacerdotes Españoles Manuel Perez Martínez (alias “poliarco”), José Antonio Jiménez y Domingo Laín se unieron al ELN.
Los Sacerdotes Españoles, (miembros de Golconda) y los SAL (Sacerdotes para la América Latina) recogen y abanderan una particular interpretación ideológica, teológica y política del Concilio Vaticano II, lo cual se une a la implementación de la Teología de la Liberación, caldo de cultivo del que termina emergiendo una pequeña “casta” de sacerdotes “revolucionarios” que dieron origen a una especie de “Iglesia Subversiva”. La idea de trabajar por el “pueblo” y los “pobres” resultó ser la semilla de esa “Iglesia de Liberación” a la que Fidel Castro se refería en 1968 como una “paradoja de la historia”, según Castro: “(…)cuando vemos a sectores del clero convertirse en fuerzas revolucionarias, parecemos resignarnos a la transformación de sectores marxistas en fuerzas eclesiásticas”
La inocultable felicidad y comodidad de Jorge Mario Bergoglio, Sacerdote Jesuita, en su calidad de Papa, reunido con Fidel Castro, Raul Castro, Nicolas Maduro, Cristina Fernández, Evo Morales y Gustavo Petro entre otros lideres progresistas y socialistas latinoamericanos contrasta de manera evidente con la forma en la que se relaciona con líderes democráticos no socialistas e incluso considerados libertarios como el caso de Don Javier Milei, por quien el representante de Dios en la tierra invitó a abstenerse de votar durante la campaña presidencial en la Argentina, dicho sea de paso, su país natal.
Colombia sin duda necesita a Dios pero no estoy muy seguro que necesite a una Iglesia que utilizando su nombre intervenga en asuntos políticos con sesgo ideológico para legitimar a un régimen que esta dispuesto a blindar con toda forma de impunidad a los responsables de aberrantes crímenes de Lesa Humanidad cometidos contra el “pueblo”, incluidos los “pobres”, a quienes pretende financiar mientras decide ponerse la venda en los ojos y desentenderse, aparentemente, de la existencia del emporio financiero y económico que debería destinarse a la reparación de sus víctimas pero que con seguridad llama, como lo ha hecho en el pasado, la atención de avezados e inescrupulosos banqueros con sotana.
Los procesos de paz en Colombia, casi todos fallidos, han sido instrumentalizados para legitimar los capitales de ilícita procedencia obtenidos por los artífices del conflicto. los procesos de paz en Colombia, han sido más procesos de Lavado de Dinero que de Paz y el horizonte no permite visualizar que en esta ocasión será diferente, especialmente si se condiera que el destino ilícito es una forma específica del delito.
Desde el escándalo develado por Gianluigui Nuzzi sobre la intervención del Vaticano en operaciones de Blanqueo de Capitales, el Instituto para las Obras de la Religión (IOR) y la Banca Vaticana, tuvieron que adoptar manuales de procedimiento acogiendo los estándares internacionales de lucha contra el lavado de activos, el financiamiento del terrorismo y la corrupción, incluyendo instrumentos tendientes a reducir el Santo Secreto Bancario, “conocer a sus clientes” y el origen de sus recursos e instituir un sistema de cumplimiento destinado a aplicar una debida diligencia mejorada en algunas de sus operaciones.
En el pasado varios escándalos financieros asociados a miembros de la Iglesia Católica había puesto en evidencia la existencia de relaciones entre el clero y organizaciones criminales, uno de ellos el descubierto en Suiza a mediados de los 80 en donde sacerdotes brasileros como Lino Christ, vinculados a movimientos religiosos de liberación de tendencia marxista transportaban a Suiza y sus Bancos recursos de origen ilícito relacionados con el narcotráfico. La operación fue llevada a cabo por la DEA y la Guardia di Finanza Italiana.
No obstante también hay referencias a la intervención financiera Vaticana en la Segunda Guerra Mundial al servicio de los intereses del Nacional Socialismo y la movilización de recursos de los que fueron privados las víctimas del Holocausto.
Ojala la Iglesia entienda que debe concentrarse en alabar a Dios y evitar lavar o dejarse utilizar para lavar usando su nombre. Los escándalos del Banco Ambrosiano y del IOR aún están frescos en la memoria de los hombres, de sus agencias de inteligencia y de aplicación de la ley, quienes por mandato de la Ley y en defensa de la seguridad nacional entienden que sus deberes para la persecución de delitos como el Lavado de Dinero y el Financiamiento del Terrorismo o la Corrupción, no cesán en la tierra, ya que, sólo pueden ser perdonados en la Corte Celestial o con contadas excepciones como consecuencia de beneficios por colaboración eficáz con la Justicia.
Que no vayan ahora a inventarse una nueva especie de “corredor polaco” financiero y permitan darle, como lo dice el Presidente Noboa de Ecuador, espacio y tiempo para el fortalecimiento de las organizaciones. Ese ejercicio lo viene haciendo el Gobierno del Presidente Petro con importantes y evidentes resultados.
Están dadas las condiciones para que la Superintendiencia Financiera, la UIAF (Unidad y Análisis Financiero) y la Fiscalía General de la Nación, en coordinación y con la cooperación de Agencias de Aplicación de Gobiernos Extranjeros, diseñen estrategias para evitar que este nuevo proceso de paz se convierta en otro proceso de lavado de activos, ahora con la “ayuda divina”. En estricto sentido las Organizaciones, Comunidades Religiosas y sus Líderes (de cualquier culto, credo o religión) son considerados PEPS y en aplicacición del SARLAFT y SAGRILAFT sus operaciones demandan mayor supervisión, sin que ello pueda considerarse acto de discriminación o persecución religiosa. Ojalá el cambio de doctrina al que vienen sometiendo a la otrora mejor Policía del Mundo permitiera contar con los buenos oficios y competencias de los miembros, calificados y altamente entrenados, en la lucha contra la criminalidad financiera.
Se ha hecho pública la noticia de la muerte de la Senadora Piedad Esneda Córdoba, miembro del partido de gobierno (Pacto Histórico), vinculada, en lo pertinente, a actuaciones penales de naturaleza financiera, algunas de las cuales involucraban presunto lavado de activos, tanto en Colombia como en el extranjero. La vinculación de Senadora con la denominada FARCPOLITICA, el Computador de Raúl Reyes, el régimen de Chavéz Frías y Maduro Moros en Venezuela, las relaciones con el hoy Tesorero Alex Saab Moran, su intervención de la liberación de los cupos CADIVI para el pago de exportadores Colombianos, muchos de ellos legítimos y otros no (vinculados al caso de los “enchufados” y “empresas de maletín”), su turbante-caleta, la condena de su hermano en los Estados Unidos y la aberrante prolongación de secuestros e intermediación en liberacionres de secuestrados, pasarán a la historia judicial como uno de esos capitulos en los que el tiempo derrotó a la justicia y opacó la verdad.
La mención a la Senadora en este contexto no es fortiuita ni gratuita.
Entre tanto y, en principio, por otras razones, se celebran los convenios interadministrativos suscritos por la Gobernación del Valle del Cauca y la Alcaldía de Santiago de Cali con la UIAF, para luchar contra la corrupción y el blanqueo de su producto. Se aplaude la iniciativa y no descartemos que en desarrollo de dicho convenio: “buscando a Pedro, encuentren a Juan”.
“Que Dios nos coja confesados”




